El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, han advertido a la UE, mediante una carta conjunta, del “desafío” que supone la inmigración ilegal para el continente, informó hoy el Gobierno italiano en una nota de prensa.
La misiva está dirigida al presidente de turno de la UE, el sueco Fredrik Reinfeldt, así como al presidente de la Comisión Europea (CE), el portugués José Manuel Durao Barroso, y ha sido enviada ante el próximo Consejo Europeo del 29 y 30 de octubre.
Berlusconi y Sarkozy creen que la inmigración ilegal, sobre todo la que llega a Europa por el Mediterráneo, representa un “desafío importante” para el continente, y que precisamente ese mar supone “un banco de pruebas para la credibilidad de la acción europea”.
Los dos mandatarios piden además medidas precisas para reforzar la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex), así como la conclusión de un acuerdo europeo con Libia que ayude a Trípoli a controlar mejor sus fronteras y a gestionar de manera más eficaz los flujos de indocumentados.
Los políticos italiano y francés apuestan por una mayor acción comunitaria hacia los países de origen, de tránsito y de destino de los indocumentados para prevenir y luchar contra el fenómeno de la inmigración ilegal.
Recordando que Italia y Francia ya han presentado “numerosas” propuestas, reza el texto del Gobierno de Italia, Berlusconi y Sarkozy afirman en la carta que la solidaridad europea “no puede quedarse ya en las palabras”, sino que “debe traducirse en un auténtico compartir las responsabilidades”.
En este sentido, ambos mandatarios esperan en el texto que, “a partir del próximo Consejo Europeo, se adopten decisiones concretas”.
EFE
