
Los conductores del transporte público que laboran para las rutas de El Valle y Coche no trabajaron esta mañana y salieron a la calle para manifestar contra el hampa que los tiene azotados y que ayer domingo cobró una nueva vida dentro de una unidad.
A las 8:30 am los choferes de cuatro líneas trancaron los accesos a las dos parroquias y a la Autopista Valle-Coche, en el sector Pedro Emilio Coll, donde más de un trabajador y sus pasajeros han sido asaltados, e igualmente han visto como asesinan a venezolanos.
La tranca fue organizada por los choferes de la Cooperativa Colinas de Coche y los transportistas de las líneas Resistentes de Coche, Bloque Cochecito, El Estanque y Puerto Escondido. Todos estos choferes repudiaron el asesinato de Giovanni Gregorio Adams, un pasajero de 45 años de edad, quien fue ultimado de 33 tiros cuando se desplazaba en la camioneta de la línea Cooperativa Colinas de Coche.
Esteban Morales, trabajador de la línea Las Colinas, denunció que este pasajero fue asesinado ayer en la tarde, por cuatro delincuentes que fingieron ser pasajeros y se subieron a la camioneta del transportista Miguel Yépez.
Aunque en este caso no hubo asalto, todos los que se desplazaban en el colectivo Iveco, placas 27V SAI, corrieron peligro de muerte porque el fuego fue intenso. Morales contó que, pese al riesgo de ser asesinado y el terror del momento, el chofer Miguel Yépez condujo el vehículo hasta la Subdelegación El Valle de la policía científica, donde prácticamente hizo entrega del cadáver.
Los choferes que protestaron aseguraron que cada día son víctimas de tres robos en sus unidades.
Se trata de cinco líneas, lo que quiere decir que en 24 horas los han asaltado 15 veces.
Dijeron que las incursiones del hampa incluyen el robo de vehículos y recordaron que este mes han dejado sin unidad a tres trabajadores de la línea Los Resistentes y a dos de la Unión Puerto Escondido.
Las zonas más peligrosas, a juicio de los choferes, son Cochecito, Parquecito, Madre María y Bloque 26. Señalaron que en estos sectores operan igualmente bandas de menores de edad o azotes que son conocidos por los policías. Los choferes pidieron la presencia de las autoridades policiales y del ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Pedro Carreño, a quien le pidieron que atienda los reclamos que hace el pueblo.
VIOLENCIA EN AVANZADA
Los cuerpos de seguridad del Estado prohibieron a sus funcionarios revelar las cifras de homicidios que ocurren en el país, pero extraoficialmente se supo que este fin de semana solamente en Caracas fueron asesinadas 68 personas. Entre el viernes y sábado mataron a 22, de sábado a domingo murieron 19 y el reporte no oficial de las últimas 24 horas indica que murieron otras 27 personas.
Entre las personas asesinadas ayer está una cajera de una panadería, quien fue herida cuando un funcionario de la policía científica frustró el asalto a este comercio en El Valle. Otra víctima fue un motorizado, quien fue asesinado por una banda de motociclistas que lo hirió para robarle su vehículo de dos ruedas, cuando se desplazaba por San Bernardino, frente a las obras del nuevo Sambil.
La lista de muertos incluye al agente 6071 de la Policía Metropolitana, Jesús José de León, quien fue asesinado cuando salió de una fiesta, ayer en la madrugada, en la Carretera Petare-Guarenas. Los amigos del efectivo dijeron que éste bailó con la novia de un azote del barrio y eso provocó el crimen.
Los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas hicieron un esfuerzo mayor porque no había unidades para ir a los sitios donde hubo crímenes. Algunos investigadores llegaban en mototaxis y fue necesario habilitar cavas grandes para transportar los cadáveres.
El sábado asesinaron a un taxista

Con el asesinato de Giovanni Osuna, de 44 años, durante la madrugada de este domingo en Caricuao, se eleva a 21 el número de taxistas muertos en esas circunstancias en lo que va de 2007, según las estimaciones que lleva la Secretaría Ejecutiva de Taxis de la Central Única de Autos Libres y por Puestos.
Osuna se desempeñó como taxista los últimos dos años de su vida y siempre trabajó en horas de la noche y la madrugada. El profesional del volante fue alcanzado por una bala que fue disparada aparentemente desde el bloque 59, sector Terrazas de Guasdualito, en la UD4 de la parroquia Caricuao.
El occiso manejaba un carro Fiat, modelo Siena, color gris, placas MFN-60I, con el cual trabajaba desde el pasado martes. Osuna estaba adscrito a la línea de taxis Plus-Caricuao.
El caso es investigado por funcionarios de la subdelegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en esta populosa parroquia de Caracas.
La víctima estaba dejando a un pasajero en el lugar y tras ser herido mortalmente apenas pudo arrancar para chocar otro auto que se encontraba aparcado en la calle. Osuna quedó en el vehículo con una mano en la palanca y en la otra con el dinero producto del último servicio que prestó.
La bala impactó en el techo del auto y entró por la cabeza de la víctima de forma descendente. Según dijeron vecinos, aproximadamente a las 4:30 de la madrugada se escucharon varias detonaciones, pero pocos se percataron de lo ocurrido porque en varios apartamentos del sector había celebraciones por las fiestas navideñas.
Un vecino del sector aseguró que es la primera que vez que se presenta una situación de esta naturaleza en ese lugar.
