Hasta 2008 la proporción de gas que se utilizaba en Tacoa era 75% frente a 25% de combustible líquido (petróleo). Ahora la relación es exactamente inversa, lo que se traduce en generación de energía a mayor costo, porque el petróleo es una fuente mucho más cara que el gas y también más sucia, reporta hoy El Nacional.

Este es el reporte que nos ofrece El Nacional:

Desde hace un año, el Complejo de Generación Eléctrica Josefa Joaquina Sánchez de la Electricidad de Caracas, ubicado en el sector Tacoa de Catia la Mar, dejó de usar el gas como principal fuente de generación de energía para utilizar combustible líquido. Hoy, para aportar 1.200 megavatios por hora al Sistema Interconectado Nacional la planta necesita quemar 150.000 barriles de petróleo cada cuatro días.

Los trabajadores del sector eléctrico advirtieron que por esta razón la planta se ha vuelto menos eficiente, en vista de que ahora genera energía a mayor costo, aporta más cantidad de desechos contaminantes al ambiente y la calidad del servicio es menos confiable.

Reinaldo Díaz, secretario general del sindicato de trabajadores de la Electricidad de Caracas, explicó que hasta 2008 la proporción de gas que se utilizaba en Tacoa era 75% frente a 25% de combustible líquido (petróleo). Ahora la relación es exactamente inversa.

“En la planta hay tres calderas grandes, y cada una dispone de 16 quemadores. En este momento, 12 de esos quemadores trabajan con petróleo y los otros 4 con gas”, confirmó un trabajador vinculado al área de operaciones del complejo eléctrico.

Díaz explicó que esta proporción se traduce en la generación de energía a mayor costo, porque el petróleo es una fuente mucho más cara que el gas y también más sucia. Dijo que 2,5% del petróleo quemado se convierte en azufre, cuando en Estados Unidos el estándar máximo permitido es de 0,8%.

Tacoa está por encima de lo recomendable para minimizar la contaminación.

“Una parte de esas cenizas queda en la caldera. De tal manera que hay que incrementar también las labores de mantenimiento de esos equipos porque el peso y la acumulación de desechos afecta su operatividad. Ahí hay otra desventaja”, dijo el sindicalista.

Los equipos. Otro de los trabajadores de la planta agregó que los equipos de los que se dispone en el lugar ya cumplieron su tiempo de vida útil, y hacerlos trabajar con combustión de petróleo y no de gas implica un mayor esfuerzo para la máquina. El sistema se vuelve menos confiable y la calidad del servicio es cuestionable.

“Las calderas de Tacoa no han sido certificadas anualmente, lo que permitiría verificar las condiciones de los equipos y planificar acciones de mantenimiento o sustitución. Nuestra recomendación es que todas las plantas de generación eléctrica del país sean sometidas a un proceso de certificación que sirva de base para la planificación de inversiones a corto, mediano y largo plazo”, insistió La central Tacoa cubre parte de la demanda de electricidad de la Gran Caracas que recibe también el aporte de energía desde Guri. Luego de los megaapagones de 2008, atiende el resto del sistema interconectado nacional si su energía es requerida en el plan de racionamiento eléctrico de hasta 700 megavatios que adelanta el Gobierno nacional .

Karem Racines Arévalo
EL Nacional

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