
En su columna de hoy, publicada por El Universal, Luis Vicente León escribe sobre algunos “mitos” que se elaboran a partir de los resultados de las encuestas. León asegura que el presidente Chávez no es indestructible y que “el terreno es fértil para el surgimiento de líderes alternativos”.
Esta es la columna completa, tal como la publica El Universal:
La popularidad de Chávez ha descendido, no sólo con respecto a sus picos del 2007, con más de 70%, sino contra el 55% con el que ganó sus últimos eventos electorales. La caída, paulatina pero permanente, lo ha llevado a cruzar la línea de confort del 50%, ubicándose en 46,2% en el mes de octubre
No me voy a detener respondiendo ataques a las encuestas, porque si lo hiciera tendría que pasar la vida haciéndolo con ambos lados, que usan la misma estrategia cuando no les convienen los números. Pero sí me quiero referir a algunos mitos que la data genera.
Dado que la encuesta muestra un deterioro en la conexión Chávez-masa, que representa una buena noticia para la oposición, en este segmento se genera el mito de que Chávez está destruido y no se podrá recuperar jamás. En el campo chavista el mito es que los problemas popularidad son una invención enemiga, ya que en verdad el líder es invencible (por cierto algunos opositores, muy deprimidos, coinciden en esta errada apreciación).
¿Chávez está destruido? Para que eso ocurriera tendrían que pasar varias cosas: a) que su popularidad estuviera dramáticamente baja. No es este el caso estando prácticamente en error muestral de 50%, un número muy alto para un líder con 11 años en el poder y b) que alguien estuviera picando en el mercado político de Chávez y convirtiéndose en un líder alternativo. Los números no muestran eso. No sólo cae Chávez sino también los partidos opositores (-3%), mientras los líderes se muestran atomizados, sumando alrededor de 11%. Lo único que crece es el grupo de personas que no apoya ni a Chávez ni a la oposición y los que indican que es muy temprano para responder. No caracterizaría a estas personas como apáticas. Más bien, es un grupo que busca alternativas y no las consigue. El peligro de la oposición con este grupo es que si no logran entusiasmarlo y penetrarlo con una oferta espectacular de propuesta o líder, la tendencia natural es que privilegien la tesis del mejor es malo conocido que bueno por conocer, regresando al punto de partida.
¿Chávez va en caída libre y nada lo detendrá? Si partimos de la base que una parte relevante del deterioro de su popularidad proviene de la crisis económica, resulta evidente que Chávez, con mucho más dinero petrolero que en el primer semestre y con tres elecciones al frente, va a gastar lo que sea para intentar reconectar población y maquillar problemas de gestión, todo esto en el marco de una campaña electoral, que es el estado político donde se mueve como pez en el agua. La experiencia indica que ha logrado recuperarse de situaciones peores en el medio de una elección y esto podría repetirse, aunque&
¿Es cierto que Chávez es indestructible? No. Independientemente de las aclaratorias anteriores, el Presidente tiene cada vez más problemas para conectar y reconectar seguidores. Los recursos, aunque en crecimiento, son menos potentes y el público exige cada vez más para “reenamorarse”. La ineficiencia de gestión la verá, en todo su esplendor, una sociedad cada vez más sensible y a través de problemas muy concretos, no delegables ni solucionables en el corto plazo como la inflación, la escasez de agua y los apagones, de los cuales, a diferencia de la inseguridad, la población sí responsabiliza a Chávez. Aunque nadie lo haya aprovechado aún (debilidad opositora), el terreno es fértil para el surgimiento de líderes alternativos que finalmente capitalicen la frustración de una población que los está buscando y en algún momento los conseguirá, tradicional u outsider, con unidad o sin ella. No estoy diciendo que pasará rápido, pero pasará y eso obligaría a Chávez a buscar mecanismos “alternativos” para mantenerse en el poder, lo que sería muy inestable y peligroso para todos& pero especialmente para él.
Luis Vicente León // Mitos de aquí y de allá
