Al menos cuarenta personas murieron y otras once están desaparecidas tras el paso de la tormenta tropical “Mirinae” por la región central de Vietnam, informaron este martes fuentes oficiales.
Casi todas las víctimas se produjeron por inundaciones en las provincias de Phu Yen, Gia Lai y en la de Binh Dinh, que sufrió las peores riadas en cuatro décadas, según el Centro Nacional para la Prevención de Desastres.
Las autoridades vietnamitas ordenaron la evacuación preventiva de más de 20.000 ciudadanos de los pueblos costeros y los pescadores de la zona ayudaron a salvar vidas; todavía se desconoce la magnitud del daño a arrozales y cultivos de café.
“Mirinae” perdió ayer fuerza a su entrada en Vietnam procedente de Filipinas, adonde llegó como tifón y provocó unos veinte muertos durante el fin de semana.
La tormenta tropical tocó tierra en las costas vietnamitas apenas un mes después del arrecio de “Ketsana”, otro temporal que dejó 160 víctimas mortales en inundaciones y corrimientos de tierras.
“Ketsana” también arrasó Filipinas, cuya capital quedó convertida en una piscina gigante y lamentó casi medio millar de fallecidos, y luego prosiguió con su reguero de destrucción en Laos y Camboya.
Los aguaceros, tormentas tropicales y tifones son endémicos en el Sudeste Asiático durante la estación lluviosa y cada año provocan cientos de muertos, pero la cantidad y potencia de los últimos temporales que han azotado la región son fruto, según muchos expertos, de los efectos del cambio climático.
Vía “EFE”

huguito
3 / Noviembre / 2009
1:38 pm
Edwin Weff, eres gorista. El cambio climatico por causa humana es cuento de hada de los que quieren gobernarnos. Hay cambio climático pero es mas frío desde 1998. El sol controla la clima.
everth
3 / Noviembre / 2009
11:47 am
dios loq pasa en esos paises es cosa de otro mundo…….
Edwin Weff
3 / Noviembre / 2009
11:39 am
Este es una de los problemas de el efecto invernadero, el clima esta cambiando proporcionalmente, entre 2010 y 2012 se dara una etapa crusial donde podremos elejir vivir o morir por nuestra incapaciad de conciencia.