Noticias24.- El Presidente Chávez ha aprovechado su reciente protagonismo en el conflicto colombiano para exponer que las FARC y el ELN no son grupos terroristas sino ejércitos con una “lucha legítima”. El abogado Braulio Jatar explica a los lectores de Noticias24 la imposibilidad de una mediación del mandatario venezolano en el marco del Derecho Internacional Público.

Esta es su columna completa:

El mediador no puede ser parte

La mediación en un conflicto impone como principal condición la neutralidad. La más relevante particularidad de un mediador es la imparcialidad. Desgraciadamente para los bandos en conflicto dentro de Colombia, pasamos de mediadores a ser voceros de una de las partes. Con tal conducta perdimos todos. Era necesario mantenernos como emisarios de ambos lados, para poder trasmitir el mensaje de un extremo al otro de la disputa, en la búsqueda de una solución negociada.

El insulto hacia el gobierno de Colombia hace imposible la mediación de Venezuela. Con tal conducta nos hemos autoexcluidos. No se puede obligar a las autoridades de ningún país a aceptarnos como intermediarios en sus diferencias. La comunidad internacional no apoyará la tesis de nuestro derecho a intervenir de manera forzada en el conflicto Colombiano, por el hecho de que éste repercute de forma tangencial en Venezuela. Lo cierto es que el enfrentamiento se produce en territorio colombiano y esta condición, como veremos mas adelante, es paradójicamente indispensable para que las FARC puedan ser aceptadas como un grupo beligerante.

Grupo Beligerante

Para el derecho internacional, beligerancia es un status jurídico que legitima internacionalmente a un grupo que se levanta en armas contra un Estado. Sin embargo para que ese grupo pueda ser reconocido de forma política como beligerante debe reunir las siguientes condiciones:

1. Debe existir una situación hostil generalizada.

2. El grupo debe tener control de una parte del territorio.

3. El grupo debe tener intervención organizada o jurisdiccional sobre el territorio.

4. Debe ser una organización militar con cadena de mando.

5. Debe conducir las hostilidades con respeto a las normas internacionales de derechos humanos.

6. El reconocimiento expreso de la condición de beligerante por parte del Estado en donde se produce el conflicto o por parte de otros Estados ajenos a éste. Es necesario advertir que el reconocimiento hecho por un tercer Estado no obliga al Estado en conflicto a reconocer al grupo como beligerante.

Efectos del reconocimiento de un grupo como beligerante

El reconocimiento de un grupo beligerante por parte del Estado con el cual mantiene el conflicto tiene como efectos:

1. El grupo se convierte en una entidad de derecho internacional público.

2. El Conflicto deja de ser interno para convertirse en internacional.

3. Al ser un conflicto armado internacional no se aplica el derecho interno del país (código penal ordinario ni el de justicia militar) sino las normas de convenios internacionales que regulan la guerra y protegen los derechos humanos de los combatientes a quienes se reconoce como soldados, prisioneros de guerra y la intervención de instituciones como la Cruz Roja Internacional para la atención de la victimas. Es decir se busca, si cabe la expresión, hacer menos cruel el conflicto, a través de la internacionalización del mismo.

La paz en Colombia o el Nobel de la Paz

Como humanistas debemos desprendernos de toda tentación de sacar provecho personal de un conflicto, al que debemos buscarle solución, no porque repercuta en Venezuela, sino porque afecta nuestra conciencia universal. Nuestra posición debe ser humilde, conciliadora y alejada del calculo de la ventaja individual. No estamos llamados a ganarnos premios, pero si obligados a contribuir desinteresadamente en lograr la paz.

Con secuestrados no hay beligerancia

La FARC con el “secuestro” a civiles se aleja por voluntad propia de su calificación de grupo beligerante. Tal figura delictual no encuadra dentro de la normativa internacional que regula el derecho de la guerra, sino que por el contrario se subsume en los tipos delictuales del mas puro derecho criminal ordinario.

Los secuestrados deben ser liberados, la FARC como consecuencia de lo anterior pudiera ser reconocida como grupo beligerante con la aceptación del gobierno colombiano y así obligar al respeto del derecho humano internacional a ambos grupos dentro del conflicto y por allí, quizás….solo quizás … pudiera llegar la paz.

El mediador no puede ser parte
Braulio Jatar

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