Disputa electoral crea tensiones y desestabiliza a varios municipios de Bolivia
La disputa en Bolivia de cara a los comicios generales del 6 de diciembre ha provocado tensiones que desestabilizan la gobernabilidad en varias ciudades y localidades del país, informó la Federación de Asociaciones Municipales (FAM).
El director ejecutivo de la FAM, Dino Palacios, dijo a Efe que la situación de conflicto que viven las ciudades de El Alto, Cochabamba y Sucre, capital constitucional del país, e incluso en la localidad de Chuma “tiene que ver con intereses políticos y están asociados al proceso electoral”.
“Hay intereses de ciertos gremios, de grupos específicos con intereses político partidarios en muchos casos que son los están promoviendo estos enfrentamientos”, dijo Palacios, al indicar que esto sucede de forma clara en El Alto, Cochabamba y Sucre.
En El Alto, ciudad vecina de La Paz y el mayor bastión electoral del presidente Evo Morales, la disputa política entre dos grupos que en la práctica son afines al mandatario ha afectado de forma rocambolesca la gestión municipal.
A finales de octubre, el alcalde alteño, Fanor Nava, renunció al cargo tras ser criticado por el Gobierno, pero después retiró su carta de dimisión al obtener el apoyo vecinal.
Sin embargo, los concejales municipales le removieron de su cargo para reemplazarlo por Pedro Huanaco, pero después fueron obligados por las juntas vecinales a volverlo a designar el lunes pasado.
En Cochabamba, seguidores del alcalde Gonzalo Terceros y del dirigente social Óscar Olivera, que pide la dimisión del regidor, protagonizaron el lunes una batalla campal en la ciudad, que se saldó con seis heridos contusos y agresiones a periodistas.
También hay conflictos institucionales en la Alcaldía de Sucre, cuya autoridad, la opositora Aydeé Nava, se enfrenta a denuncias judiciales presentadas por el oficialismo que tienen como propósito suspenderla del cargo.
Pero el caso más extremo de remoción, por la forma en que se produjo, fue el del alcalde de la pequeña localidad altiplánica de Chuma, Abel Vera, quien fue secuestrado durante tres días por los campesinos, que le obligaron a renunciar firmando una carta ante un notario, con el argumento de que no cumplió con promesas relativas a obras en el municipio.
En lo que va del año en total se han producido treinta casos en los que se interrumpió un mandato municipal por diversas razones, si bien muchas están vinculadas a presiones y renuncias forzadas.
No obstante, la cifra es menos de un tercio de los cerca de 97 cambios producidos en 84 municipios, de un total de 327 que tiene el país, registrados en la gestión pasada.
Las próximas elecciones municipales se celebrarán en abril del 2010, en coincidencia con la votación prevista para la elección de los gobernadores de las nueve regiones del país.
Vía EFE
