El gobierno boliviano comenzó a ejecutar un plan de emergencia por la sequía que afecta especialmente a la región del Chaco, donde ya han muerto más de 5.000 cabezas de ganado por falta de agua y forraje, informó este miércoles el ministro de Medioambiente y Agua, René Orellana.

El plan consiste en la distribución de alimentos y de forraje, además de la ejecución desde diciembre de un programa de “adaptación al cambio climático del Chaco boliviano con obras como la captación de aguas del río Pilcomayo y paliativos y acciones inmediatas”, dijo Orellana.

“Hay que actuar con forraje, no hay alimento suficiente” para el ganado en esa región, declaró a periodistas locales.

Sin embargo, “el agua para consumo humano no es tema de gran dificultad, hemos logrado en las 8 ciudades importantes del Chaco resolver esto, no tenemos problemas críticos de agua”, especificó.

En poblaciones del área rural se perforan pozos para la captación de agua, pero “nuestro problema grave es el ganado”, insistió.

También “en el caso de comunidades guaraníes necesitamos proveer alimentos porque la falta de aguas afecta el cultivo“, de manera que inmediatamente “vamos a hacer distribución de alimentos y de forraje”.

Hasta ahora Bolivia ha invertido 11 millones de dólares “en el arreglo de 32 pozos que están ya perforados y están funcionando, concluimos 131 atajados, hemos habilitado lagunas, pero obviamente no es suficiente, necesitamos trabajar rápidamente en paliativos, de asistencia a comunidades” rurales.

Orellana dijo que “para subir en 15 puntos porcentuales la cobertura de agua potable y saneamiento nos exige una inversión de 1.000 millones de dólares en los próximos 7 años” y “esos recursos tienen que provenir de quienes causaron el calentamiento global”.

Vía “AFP”

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