
Noticias24.- El periodista Mario Villegas se pregunta hoy en El Mundo dónde están las caras nuevas de la oposición, pues a todas luces serán premiados con cargos públicos los vivos, “guarimberos”, los abstencionistas del 2D y los paracaidistas.
Esta es su columna:
“Cachicamo trabaja pa´ lapa” es un viejo dicho aplicable a lo que parece ocurrir en los predios de la oposición: los oportunistas y aprovechadores de siempre peleando por las candidaturas a gobernaciones y alcaldías en afán de usurpar el capital político derivado de la victoria popular del 2 de diciembre.
¿Dónde están las nuevas caras y los nuevos liderazgos que van a contrastar con los rostros del chavismo envejecido prematuramente? ¿Tendremos que resignarnos a que algunas momias de la difunta cuarta república se cuelen por los palos y pretendan sustituir a los moribundos de la quinta? ¿Será posible que quienes condujeron a la oposición de fracaso en fracaso sean premiados con los cargos de elección popular? ¿Merecen ser gobernadores o alcaldes quienes atornillaron al presidente Hugo Chávez con el golpe de Estado de abril, el criminal y suicida paro petrolero y la descocada aventura de las guarimbas? ¿Deben ser galardonados quienes le hicieron el juego al gobierno al despreciar las vías democráticas y constitucionales y empujar al país al despeñadero de la violencia? ¿Con qué cachaza nos pedirán el voto quienes hasta hace pocas semanas predicaban la abstención y acusaban de colaboracionistas a quienes convocaban a votar por el NO en el referendo sobre la reforma?
Hay que ver la trascendencia que hoy tienen las respuestas a estas preguntas. Si se quiere conquistar amplios espacios de poder regional y local y avanzar en la edificación de un exitoso proyecto alternativo a la opción egocéntrica de Chávez, se debe emitir claras señales de ruptura con las conocidas perversiones puntofijistas que hicieron posible el nacimiento del chavismo. Una de esas señales está en la estrategia política que se adopte de cara a la coyuntura nacional, los planes de gobierno que sean presentados a escala regional y local, así como la correcta selección de los hombres y mujeres postulados para los distintos cargos de elección popular.
Convocar a todo el país a votar por una propuesta distinta a la hegemonía oficialista y que tenga aliento de futuro debe estar en correspondencia con la naturaleza incluyente que representó la estrategia del NO en el referendo del 2 de diciembre, así como también en sintonía con la pluralidad política y social que protagonizó e hizo posible su victoria.
No se trata de incitar a posturas sectarias ni excluyentes pero sí de evitar que unos cuantos vivos, privilegiados por sus potencialidades financieras (en algunos casos mal habidas) o su apoyo en influyentes medios de comunicación, terminen apropiándose de lo que fue una victoria de la madurez y la racionalidad política que ellos mismos no tuvieron en delicados momentos del país.
Si de nuevo se equivoca el diagnóstico de la realidad nacional y se aplican recetas erradas, difícilmente podrá ser captado el voto de un país que aspira salir de esta larga crisis política y encontrar soluciones a los agudos problemas que lo aquejan.
Luce correcta la tesis expuesta por el MAS de postular para cada cargo a los mejores hombres y mujeres cualquiera sea su inclinación política. Pero ser mejores comporta no sólo excelentes credenciales políticas, ciudadanas y profesionales, sino también y fundamentalmente morales.
Aclaro -por si las moscas- que no me inspira ningún interés mezquino. Para muestra un solo botón: personas a las que respeto me consultaron con la idea de proponer mi nombre para un cargo, lo cual rechacé muy cordialmente. No sólo no tengo planteado volver al activismo político, sino además considero que los liderazgos regionales y locales deben emerger de las luchas populares y no ser encarnados por figurones o paracaidistas empotrados a punta de billete y publicidad.
“Trabajar para lapa”
Mario Villegas
El Mundo
