El presidente brasileño, Luiz Ignacio Lula da Silva, asiste a la inauguración de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria, organizada por la la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Roma (Italia), el 16 de noviembre de 2009. La cumbre anual se inicia hoy en la capital italiana con el objetivo de reducir a la mitad el hambre en el mundo, que hoy afecta a más de mil millones de personas, para 2015. EFE/Alessandro di Meo

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó hoy que espera que EEUU, China y los otros países de la APEC, que en una reunión en Singapur expresaron su pesimismo sobre un acuerdo de cambio climático, asuman algún compromiso básico en la Cumbre de Copenhague.

Pese a que los países del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) consideraron ayer domingo que es “poco realista” pensar en un acuerdo definitivo en Copenhague, Lula, en su programa semanal de radio, dijo hoy que espera que en la Cumbre del próximo mes se consiga al menos la definición de unos “principios básicos”.

“Espero que en Copenhague ellos consigan avanzar para, como mínimo, asumir algunos principios básicos para que podamos conseguir reducir las emisiones de los gases que provocan el efecto invernadero”, dijo el mandatario en su programa “Desayuno con el Presidente”.

Lula lamentó que Estados Unidos y China, dos de los principales responsables de las emisiones de gases contaminantes, no hubiesen logrado avances en torno a un acuerdo sobre cambio climático en la reunión que tuvieron ayer en Singapur.

Los líderes de 19 países de la APEC, incluidos el estadounidense Barack Obama y el chino Hu Jintao, consideraron “poco realista” alcanzar un acuerdo legalmente vinculante en Copenhague y en su lugar apoyaron una solución en dos tiempos, explicó el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Michael Froman.

En Copenhague, según lo discutido por los miembros de la APEC, se buscaría un acuerdo “políticamente vinculante” que incluya “todos los aspectos principales de las negociaciones”, pero los compromisos específicos -y las cifras sobre la reducción de emisiones contaminantes- quedarían para una cumbre posterior.

Lula ratificó que confía en el éxito de la Cumbre de Copenhague y que asistirá a la reunión, como ya lo acordó con el presidente de Francia, Nicolas Sarcozy, y con el primer ministro británico, Gordon Brown.

En su programa radial, Lula aseguró que el gobierno brasileño presentará en Copenhague su “compromiso voluntario” de reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero entre un 36,1 y un 38,9% hasta el año 2020.

Señaló que se trata de una decisión “muy importante” y que fue adoptada por “cuenta propia”.

“Una parte de eso comienza ya con el compromiso que asumimos de reducir la deforestación de la Amazonía en un 80% hasta 2020, pero también vamos a hacer esfuerzos en la agricultura, que tiene una extraordinaria competencia y puede producir más sin hacer emisiones de gases de efecto invernadero”, dijo.

El gobernante destacó que Brasil ya consiguió reducir la deforestación de la mayor selva tropical del mundo desde 12.900 kilómetros cuadrados el año pasado a 7.000 kilómetros cuadrados este año, “en una demostración extraordinaria de que el plan está teniendo resultado y de que vamos a seguir trabajando para que sea aún más exitoso”.

“Vamos a preservar una parte del Cerrado (la sabana brasileña), lo que también va a contribuir a la disminución (de las emisiones). Y cambiaremos la lógica de la producción de acero: en lugar de usar carbón mineral vamos a usar carbón vegetal”, agregó.

El Presidente brasileño dijo que Brasil también dará prioridad a las hidroeléctricas, que son menos contaminantes, y reducirá el uso de las termoeléctricas que consumen diesel.

“Eso será una contribución extraordinaria que Brasil ofrecerá al mundo”, declaró.

Vía EFE

actualidad » en esta sección

buscador