Quienes fallecieron la noche del lunes en el Hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo, donde estaban recluidos desde la mañana del sábado, después que una bombona de gas estallara dentro de la habitación que alquilaban en el centro de San Félix.

Lenis Sifontes, sobrino de los fallecidos, explicó que el accidente ocurrió poco después de las 7:00 de la mañana del sábado en una habitación ubicada en la calle Miranda donde además de las víctimas, residía uno de los hijos de la pareja que también resultó seriamente lesionado.

Sifontes explicó que sus familiares vivían en un cuarto mediano y estima que durante la noche del pasado viernes y la madrugada del sábado, la bombona que utilizaban para cocinar tenía una fuga de gas que, al parecer, fue imperceptible por las víctimas quienes siguieron con sus tareas.

El joven comentó que durante la mañana del domingo, la señora se disponía a preparar el desayuno cuando el gas que estaba disperso por todo el inmueble, entró en contacto con un fósforo, originando una fuerte explosión que, además de provocar graves quemaduras a las víctimas, dejó serios daños materiales en la casa.

Sifontes y Díaz fueron quienes llevaron la peor parte, pues según rescatistas del Sistema de Emergencias 1-7-1 y de Bomberos de Caroní, presentaron serias contusiones y quemaduras de consideración. Gabriel Díaz, de 22 años de edad y quien es hijo de la señora, también estaba en la casa y fue alcanzado por la onda expansiva que dejó la detonación.

“Él está hospitalizado todavía, pero está mejor”,
comentó Sifontes, quien agregó que esperaban los resultados de la autopsia para saber cuáles fueron las causas de la muerte.

“Mi tío parecía estar mejor, pero murió en la noche. Mi tía sí estaba mal y en la madrugada de hoy (martes) también falleció”, afirmó.

Allegados a la pareja explicaron que se dedicaban a la economía informal y que desde hace varios años tenían una venta de pinchos cerca de la casa que alquilaban.

En aumento

Edgard Albornoz, director de Bomberos de Caroní, explicó que en los últimos meses por lo menos en el último semestre son reportadas en promedio unas 12 fugas de gas en las casas, lo que a su juicio es una incidencia bastante alta por el peligro que esto representa.

El funcionario asegura que bajo ninguna circunstancia, una bombona de gas doméstico debe estar dentro de una casa y que dependiendo de las capacidades de estos cilindros, los usuarios deben hacer las conexiones.

“Por ejemplo, una bombona grande de 43 kilos debe tener conexiones y tuberías de cobre. Es una aberración que se haga con tubos de goma”, comentó.

Advierte que si bien las empresas que prestan el servicio deben garantizar que los cilindros estén en buen estado, la prevención de cada persona en su casa, es primordial para evitar accidentes como el ocurrido el pasado sábado. “Los reguladores deben estar en buen estado y se debe chequear que la fecha de prueba hidrostática esté vigente para garantizar la presión adecuada de los cilindros”.

Escasez, robo y tragedia

Según las autoridades, muchos usuarios de gas doméstico manejan el producto muy a la ligera. Aseguran que de la mano va la escasez de bombonas y la compra de cilindros robados, común en zonas más empobrecidas.

Las autoridades advierten que generalmente estos cilindros que son sustraídos no cumplen con las medidas de seguridad y son igualmente utilizados.

Vía “El Correo de Caroní

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