Luis Enrique Hernández Durán salió de su casa el sábado en la noche con la intención de disfrutar con un grupo de amigos en una fiesta en el sector Ruiz Pineda, en Caracas.

El hombre, de 45 años, fue acompañado de su hijo de 14 años. En la madrugada, lo dejó en la casa de su abuela y cuando regresó a la fiesta fue interceptado por varios sujetos para robarle su auto.

Hernández iba en un Aveo, azul, de su propiedad, del que fue despojado después que los delincuentes le dispararan en tres oportunidades, dejándolo gravemente herido.

Momentos después fue trasladado a la Clínica Popular de El Paraíso, donde lo remitieron al Hospital Pérez Carreño. Falleció ayer en la tarde de un paro cardiaco.

El carro fue recuperado horas después por efectivos de la Guardia Nacional. Estaba estrellado a 20 cuadras del lugar del suceso.

La víctima se desempeñaba como profesor de dibujo técnico en el colegio Rafael Seijas, de Caricuao. En esta institución dio clases por 20 años, también laboró en otro instituto y fue colaborador de actividades religiosas en “ La Resurrección del Señor”.

Él era un hombre comprometido, de gran sentido social y muy preocupado por la comunidad, incluso el párroco nos pidió que lo veláramos en la iglesia”, afirmó Eduardo Durán, hermano.

Mi mamá siempre le pedía que tuviera cuidado cuando saliera en las noches y él le decía: ‘Tranquila, que yo estoy bien, aquí no está pasando nada”.

Vía “Panorama

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