Acusan a la policía de “doblegarse” ante el presidente Ortega para impedir marcha opositora

Organizaciones civiles, políticas y de prensa acusaron este miércoles a la policía de “doblegarse” a los intereses del presidente Daniel Ortega, por no ofrecer garantías de seguridad a la marcha opositora del sábado, frente a los planes intimidatorios de grupos sandinistas.
Las acusaciones apuntan a la jefe de la Policía Nacional, Aminta Granera, una popular ex guerrillera que asumió el cargo en el 2006 con el deseo de mejorar la institución, y a quien la oposición considera que ha sido sometida por Ortega, después de asumir la presidencia en el 2007.
“Aminta doblegada”, “Aminta pintada”, titularon los principales periódicos, La Prensa y El Nuevo Diario, mientras algunos promotores de la marcha pusieron en duda las promesas de protección policial, debido a las violentas agresiones que han sufrido frente a la mirada de agentes antimotines, en protestas anteriores.
La jefe policial está en “una encrucijada política”, tratando de “mantener la paz y proteger a la ciudadanía” en medio de fuertes presiones, admitió el vicepresidente de la República, Jaime Morales.
“Hay mucha agua revuelta” en este asunto, agregó, en alusión a los intereses políticos que condicionan a la institución policial.
Las suspicacias surgieron luego de que la Policía no solo autorizó a los sandinistas manifestarse el mismo día y en las mismas avenidas del sureste de la capital en que lo hará la oposición, sino que solicitó a los opositores cambiar la ruta hacia calles adyacentes para evitar enfrentamientos.
Parece que Ortega dio “órdenes directas a la jefatura de la policía para que no otorgue el permiso a la sociedad civil en la ruta solicitada”, denunció el dirigente de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Marcos Carmona.
“Nos quieren meter en una calle bien chiquita donde cualquiera desde una casa nos pega un balazo o una bomba y no hay manera de que nos protejan o encuentren al culpable”, especuló el político y comentarista opositor, Jaime Arellano.
Según informes filtrados a la prensa, supuestamente por ex sandinistas, el gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda) planea movilizar grupos de choque formados por pandilleros, para que ataquen la marcha opositora en vías secundarias y barrios que atravesarán en su trayecto.
“La variante” que propuso la policía es “peligrosa”, coincidió Ana Quirós, dirigente de una red de 600 organizaciones no gubernamentales de la denominada Coordinadora Civil, que participarán en la marcha.
A pesar de los recelos, las organizaciones de oposición aceptaron este martes modificar parcialmente su ruta, luego que la policía garantizara que se desplegarán 3.560 agentes, 450 miembros de la brigada antidisturbios y 169 motorizados para cuidar las dos marchas, en un radio de acción de 1.600 km cuadrados en la capital.
Bajo esas premisas, las organizaciones civiles y políticas confirmaron la decisión de marchar el sábado para rechazar los planes de reelección de Ortega y reiterar su repudio al supuesto fraude ocurrido en las municipales del 2008, que ganó el oficialismo.
Los sandinistas por su parte han llamado a sus partidarios a manifestarse en defensa de su gobierno, a través de una intensa campaña que impulsan en sus medios de comunicación, mientras la capital es invadida por un ambiente de temor e inseguridad, debido a que en los últimos días han proliferado pandilleros armados en algunos barrios.
El vicepresidente de la República descartó, sin embargo, que ocurran hechos de violencia grave. “Es posible que prevalezca la cordura y la sensatez” ese día, expresó.
Vía “AFP”

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