“Detrás de la sonrisa de Obama, EE.UU. pretende dominar nuestras tierras”
Una cosa es la sonrisa del presidente Barack Obama y otra el deseo de Estados Unidos de “recomponer su hegemonía” en Sudamérica, opinó el jueves el canciller venezolano, Nicolás Maduro, quien acusó a Washington de amenazar los movimientos “pacíficos y democráticos” de la región.
“Detrás de la sonrisa de Obama, Estados Unidos pretende recomponer la hegemonía y dominación en nuestras tierras. Esa es la verdad verdadera. Pretenden un cambio, pero para dominarnos”, acusó Maduro en la apertura de un encuentro internacional de movimientos de izquierda que se celebra hasta el viernes en Caracas.
EL GOLPE DE HONDURAS Y LAS BASES
Nicolás Maduro también señaló que el golpe de Estado en Honduras y las “bases militares yanquis” en Colombia evidencian que el nuevo Gobierno estadounidense de Barack Obama mantiene el deseo de “dominación” imperialista en Latinoamérica.
Para lograr ese objetivo de “dominación”, Washington cuenta en varios países latinoamericanos con el apoyo de una “derecha absolutamente envalentonada y dispuesta a todo” para conservar la hegemonía política y económica que históricamente ha dominado, añadió el canciller de Venezuela.
La supuesta “participación” de Estados Unidos en el golpe de Estado que el pasado 28 de junio derrocó al presidente Manuel Zelaya está “bastante clara”, dijo Maduro ante delegados de representantes de partidos de izquierda de 40 países que se reúnen entre hoy y mañana en Caracas.
Destacó que, en un principio, nada indicaba que Washington podía estar detrás del golpe en Honduras, pero, añadió, esa percepción cambió con el devenir de los acontecimientos.
“Al pasar del tiempo creo que ha quedado bastante clara la participación de las distintas instancias de poder (de EE.UU.) del Pentágono, Departamento de Estado y la CIA, en la ejecución y mantenimiento del golpe de Estado en Honduras”, expresó el ministro.
FALSAS PROMESAS DE UNA NUEVA ETAPA
Resaltó que “a principio de este año se prometía, desde el discurso” de Obama “una nueva etapa de las relaciones entre nuestro continente y la elite de Estados Unidos”, pero que situaciones como el golpe en Honduras o el convenio militar suscrito entre Washington y Bogotá desdice esa presunta intención.
“El 28 de junio” pasado, cuando fue derrocado Zelaya, “comenzó a derrumbarse la promesa que se estaba configurando” sobre “un diálogo algo más respetuoso” entre EE.UU. y la región.
La crisis hondureña y el acuerdo militar colombo-estadounidense “son la respuesta” de Washington a los procesos “pacíficos” de cambios que se desarrollan en la región al calor de las ideas de la “izquierda progresista”, añadió Maduro.
Maduro instaló este jueves el Encuentro Internacional de Partidos de Izquierda, en el que participan organizaciones de más de 40 países, según el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), organizador del evento.
Con información de AFP y EFE
