Foto: AP Photo

Una pareja de estadounidenses que espió para Cuba durante tres décadas se declaró este viernes culpable ante una corte en la capital estadounidense, informó el Departamento de Justicia.

Walter Kendall Myers, de 72 años, conocido como “Agente 202″, reconoció los cargos en su contra y aceptó cumplir cadena perpetua, y su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, de 71 años, conocida como “Agente 123″ o “Agent E-634″, cumplirá entre seis y siete años y medio de cárcel, explicó el comunicado.

Walter Kendall Myers, que ocupó cargos con acceso a información muy privilegiada en el Departamento de Estado, empezó a espiar para el régimen castrista en 1978, con la ayuda de su esposa y contactos regulares con agentes cubanos en territorio estadounidense.

El ex funcionario se reconoció culpable de conspiración para cometer actos de espionaje y de dos cargos distintos de fraude.

Su esposa se declaró culpable de conspiración para obtener y transmitir información de defensa.

Ambos acordaron además colaborar totalmente con las autoridades sobre cualquier actividad de espionaje que conozcan.

La pareja deberá pagar una multa de 1,73 millones de dólares, detalló el texto.

“Durante los últimos treinta años, esta pareja traicionó la confianza de Estados Unidos al suministrar clandestinamente información de la defensa nacional al gobierno cubano”, explicó el comunicado.

Ambos fueron detenidos el 4 de junio de 2009 tras una operación de contrainteligencia dirigida por el Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Myers empezó a espiar para Cuba unos seis meses después de un viaje a la isla en diciembre de 1978, según confesó la pareja. Los esposos filtraban a menudo información a los agentes del régimen comunista mediante el intercambio de carritos de la compra en supermercados.

En 1985, Myers obtuvo acceso a información clasificada “top secret”, y tres años después pasó a la sección de inteligencia e investigación del Departamento de Estado.

Su grado de acceso a información sensible aumentó en 1999, según el texto.

Desde 2001 hasta su jubilación en octubre de 2007 Myers fue analista sobre temas europeos en esa sección secreta. Pero como mínimo tuvo acceso a más de 200 informes sobre Cuba, según descubrió el FBI en la computadora del agente.

Su esposa trabajaba en un banco en Washington.

© 1994-2009 Agence France-Presse

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