Las patentes otorgadas a Laboratorios Bayer en los años 1992 y 1996 sobre el antibiótico amoxifloxaxina, contienen diversas irregularidades que llevaron al Gobierno Nacional a publicar la notificación de nulidad de la exclusividad, ya que pone en riesgo la recuperación de la salud de la colectividad.
Así lo indicó el ministro del Poder Popular para el Comercio, Eduardo Samán, durante su intervención en el programa Dando y Dando, transmitido por Venezolana de Televisión, donde señaló que “por una alerta que recibimos de los laboratorios nacionales, nos enteramos de que Bayer, a través de un tribunal municipal, iba a sacar del mercado dos medicamentos que se expenden a precios muy por debajo del medicamento supuestamente patentado que tiene la empresa Bayer, alegando que ellos tienen el derecho exclusivo”.
“Esto nos llevó a revisar las patentes y hay una presunción de que para la fecha en que fueron otorgadas, la legislación venezolana no permitía que se concedieran dominios sobre medicamentos, por lo que publicamos la notificación para la nulidad de estas patentes y abrimos un procedimiento porque hay indicios de que está viciada”, señaló.
El ministro explicó que el medicamento amoxifloxaxina, y cuyo nombre comercial de Bayer es Avelox, es un antibiótico indicado para tratar infecciones respiratorias que “trae siete comprimidos y ellos lo venden en 249 bolívares, mientras el genérico de laboratorios Elter cuesta 81 bolívares, mucho menos de la mitad”.
“Pero el agravante está en que este es un tratamiento que se da generalmente para 10 días y es un comprimido diario, por lo que para completar un tratamiento, son necesarias dos cajas, lo que se traduce en que va a costar 500 bolívares, frente a los 81 por cada caja de siete de Elter o los 145 bolívares de la caja de 10 comprimidos de laboratorios Leti”, explicó.
Por su parte, la directora del Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual, Arlen Piñate, indicó que “Bayer tiene un registro de patente por este medicamento pero cuando vimos los llamados que nos hacían los laboratorios de esta situación, fuimos a los archivos y nos dimos cuenta de que esos expedientes tienen muchos vicios asociados”.
“Una de las primeras sorpresas con las que nos encontramos es que en el expediente no existe ningún informe técnico que sustente los argumentos por los que el derecho fue concedido, es decir que no se sabe por qué motivos fue otorgada la patente”, afirmó.
Piñate explicó que para que una empresa o persona reciba la patente de algún producto, el mismo debe cumplir con tres requisitos básicos: la novedad, que significa que no haya ningún producto exactamente igual; el nivel inventivo, que quiere decir que para una persona del área técnica eso no sea obvio; y la aplicación industrial, que es la posibilidad de que sea comercializado.
“Cualquier requisito que falte imposibilita el otorgamiento de la patente y nos dimos cuenta de que hay irregularidades en los dos primeros pasos y, aún más grave, que la segunda patente no pudo ser otorgada porque la primera anula la novedad, por lo que no se puede dar dos registros de dominio sobre una molécula que al final ni siquiera era nueva”, dijo.
Finalmente, destacó que “en reiteradas oportunidades se viene denunciando que las transnacionales de medicamentos maquillan las solicitudes de patentes, inventan cosas que realmente no tienen mérito para lograr extender los períodos de monopolio y sobre esa base toman decisiones que afectan al colectivo”.
Vía ABN
