Una jueza venezolana ha sido detenida por acusaciones de corrupción y abuso de poder tras liberar a un conocido banquero y el presidente Hugo Chávez exigió furioso que cumpla la sentencia máxima de 30 años de prisión.

El presidente llamó “bandida” a la jueza, lo cual provocó el rechazo de la oposición y de algunos expertos legales, según los cuales el caso es un indicio más de la influencia que Chávez ha adquirido sobre el Poder Judicial.

Debido al rápido arresto de la jueza María Afiuni la semana pasada, sumado a cargos que parecieron producirse en sincronización con la reacción furiosa del presidente, algunos dicen que el caso es un ejemplo más de la falta de independencia de la justicia venezolana.

Chávez ha extendido su poder en forma gradual en la última década hasta tener un control dominante del Congreso y de otras instituciones estatales y ganar una elección que anuló las restricciones a la reelección. Chávez niega que intente controlar las cortes y dice que el sistema legal sigue siendo autónomo.

“Se trata de una presión inadmisible del poder ejecutivo en el poder judicial”, dijo Alberto Arteaga Sánchez, profesor de derecho penal de la Universidad Central de Venezuela. “Es un caso realmente que pone en evidencia la debilidad del sistema democrático venezolano”.

El Colegio de Abogados de Caracas dijo que la decisión de la jueza de dejar en libertad al banquero mientras aguarda juicio era conforme a la ley. La presidenta del colegio, Yvett Lugo, dijo a la prensa que “se evidencia la quiebra del estado de derecho y del principio de la separación de poderes”.

Afiuni fue detenida el jueves poco después de ordenar la libertad del banquero Eligio Cedeño, encarcelado desde 2007 bajo cargos de burlar los controles monetarios del gobierno para obtener dólares.

Las autoridades dicen que realizó la audiencia aunque los fiscales no pudieron asistir. Está acusada de corrupción propia, abuso de autoridad, favorecimiento para la evasión y asociación para delinquir.

Chávez se mostró furioso el viernes, antes del anuncio de los cargos, al decir en un discurso televisado: “Yo exijo dureza contra esa jueza”. Dijo que había discutido el caso con un juez de la corte suprema.

“Es mucho, mucho, mucho más grave un juez que libere a un bandido, que el bandido mismo”, dijo Chávez. “Habrá que meterle pena máxima a esta jueza, y a los que hagan eso. ¡Treinta años de prisión!, pido yo a nombre de la dignidad del país. Esa jueza tiene que pagar, con todo el rigor de la ley, lo que ha hecho”.

Vía Copyright 2009 The Associated Press

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