El polémico empresario Wilmer Ruperti fue entrevistado anoche por los periodistas Idania Chirinos y Vladimir Villegas en el Canal i, de su propiedad. El objetivo de la entrevista era aclarar una serie de versiones que sobre él corren en algunos medios de comunicación.

Foto: Sinflash.com

Ruperti afirmó que, debido a la campaña de difamación que se adelantó en su contra el año pasado, debió mandar a su familia al exterior y así contó como sus 3 hijos viven actualmente en los Estados Unidos.

El empresario defendió, en todo momento, su papel durante el paro petrolero del año 2002 donde barcos de su propiedad movieron el petróleo de PDVSA que no se podía embarcar en los buques que habían sido tomado por tripulaciones afectas al paro.

Se dice que, en esos momento, comenzó a amasar una gran fortuna y ha sido acusado de facturaciones ilegales y excesivas en aquella época. Sin embargo, Ruperti negó todo ello afimando que su empresa ya tenía años en el mercado y que sus facturaciones fueron normales.

También dijo que sus buques trabajaban en otros países del mundo y que no lo hacían en exclusiva para la petrolera venezolana.

Apeló a una investigación que le abrió la Asamblea Nacional en el año 2004 y donde, con presencia de actores de la oposición, no se encontró ninguna irregularidad. Ruperti mostró los documentos de dicha investigación.

El empresario fustigó a quienes desde PDVSA manejaron el paro petrolero afirmando que una empresa básica para los venezolanos no puede someterse a intereses políticos y personalistas.

Ruperti denunció que los máximos líderes del paro petrolero sí cobraron sus liquidaciones de la empresa ya que, accediendo a control remoto al sistema, hicieron las transferencias a sus respectivas cuentas.

Dijo que su apoyo a PDVSA en esas circunstancias lo prestó con absoluto convencimiento de causa.

Ruperti desmintió también que se hubiera encontrado droga en uno de sus buques. Afirmó que el capítulo citado ocurrió en un barco canadiense que había zarpado de Maracaibo, pero que no tenía ninguna relación con él. “¿Por qué le acusan a usted?”, le preguntaron. “Por qué son unos mentirosos”, dijo Ruperti.

También aclaró una demanda que cursa en su contra por una empresa rusa, afirmando que ello obedecía a los pagos de unos fletes durante el paro petrolero y no le dió mayor importancia ya que afirmó estar convencido de que ganará ese proceso “porque tengo la razón”.

Ruperti se declaró, en diversas fases de la entrevista, como un entusiasta chavista y seguidor del Presidente Chávez, a quien destacó como “una buena persona con un buen corazón”.

Afirmó estar totalmente de acuerdo con los esfuerzos del Presidente de ayudar a los más desfavorecidos.

Yo creo en el Presidente de la República“, dijo en diversas ocasiones.

Sin embargo, Ruperti dijo que no era socialista, ni mucho menos marxista-leninista. Se declaró “social-demócrata”, recordó su pasado copeyano y afirmó que no ve contradicción entre su posición económica y el “ser rico es malo” que pregona el Presidente.

Para él, eso que dice Chávez no se refiere a quienes ganan dinero trabajando honradamente y tienen además responsabilidad social.

Ruperti defendió la búsqueda de “equilibrio informativo” en su Canal i afirmando que la gente debe olvidarse de extremismos: “Globovisión está en un extremo y el 8 en otro. Hace falta equilibrio“, dijo.

También habló del capítulo del Padre Palmar y Leocenis García y afirmó que ambos le habían pedido perdón. A la pregunta de por qué Leocenis “seguía echándole plomo”, Ruperti afirmó que debíaN “preguntarle a Globovisión“, sin dar mayores detalles.

Ya en una ocasión anterior Ruperti se había referido a que el diario que ahora dirige Leocenis García, “Sexto Poder”, estaba financiado por un banquero, en una alusión a Nelson Mezerhane.

Ruperti se declaró amigo de Baduel y dijo que, de ser necesario, le gustaría mediar entre el General y el Presidente Chávez.

Ruperti negó ser testaferro ni tener negocios con ningún personero del Gobierno.

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