Noticias24.- Las curiosas declaraciones del General en Jefe Gustavo Rangel Briceño durante el acto de celebración del 198o. aniversario del Ministerio de la Defensa, las comenta hoy Pablo Aure en su columna de “El Carabobeño”.

¿Inteligencia militar?

“Eres institucionalista o eres un gran cobarde o burro…. Tenemos una realidad en la mano y es política….” Estas fueron unas de las palabras que pronunció el general en jefe Gustavo Rangel Briceño, ministro del Poder Popular para la Defensa, en el acto de celebración de los 198 años de la creación de ese ministerio.

A este ministro, y estoy seguro, a su comandante en jefe, les importa un rábano lo que diga la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Les sabe a casabe (para hablarles en su mismo lenguaje) que el texto de nuestra Constitución en su artículo 328 de manera inequívoca exprese que: “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política…En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna….”. Pues a ellos, al ministro y a Chávez, lo que les interesa es tener a su disposición militares no al servicio de la nación, sino al servicio exclusivo de la revolución, entendiendo que el único que conoce el ideal revolucionario y que, en consecuencia, lo puede suministrar es el líder del proceso.

El general en jefe Gustavo Rangel Briceño exteriorizó, una vez más, la visión que los gobernantes de hoy tienen sobre la Fuerza Armada: que es una herramienta de la política. Y siendo esto así, no han sido en vano las preocupaciones de los que critican el slogan revolucionario: “Patria, socialismo o muerte”, ya que los fusiles, los cañones y los aviones debemos entenderlo, con estricto apego a la doctrina del jefe castrense, que serán utilizados como herramientas políticas para “convencernos” de la “conveniencia” del socialismo del siglo XXI. A confesión de parte….

Así pues, el militar activo que se sienta institucionalista, es decir que crea que está actuando conforme a la constitución y a las leyes que los regula, que entienda muy bien que su jefe les está viendo las orejas largas (como la de los burros) y, al mismo tiempo, los escucha cacarear como las gallinas. Y, por lo tanto, es mejor que se vayan. Para que se comprenda bien: de acuerdo al general Rangel Briceño, acatar la constitución no es propio de un militar inteligente. Que conste, fue el ministro quien les dijo cobardes y burros.

Ahora bien, siendo ésa la visión que tiene el ministro de la Defensa de los militares autodefinidos como institucionalistas, me gustaría saber cuál es la visión que tienen éstos de sus jefes, aunque de antemano no tendrían razones para dudar de la valentía, al menos, de su ministro, porque estoy convencido de que ningún individuo si fuese cobarde y que, además, tuviese la fisonomía del ministro, se atrevería a calificar de burros y cobardes a los que procedan conforme a la constitución.

Buscando refuerzo

Lo que nos faltaba: como si fueran pocos los payasos, los maromeros, los trapecistas, escapistas, hipnotizadores y magos que tenemos en nuestro país, al Presidente Hugo Chávez se le ocurrió la brillante idea de anunciar la creación de la Compañía Nacional del Circo de Venezuela, en el marco del lanzamiento de la Misión Cultura Corazón Adentro, y para ello traerá refuerzos de Chile, Cuba, Argentina y Colombia “¡Vamos a hacer un gran circo, desde México hasta Argentina!”, exclamó el comandante. O sea, quiere extender hacia el norte y hacia el sur esta esquizofrenia gubernamental que, en lugar de atender los verdaderos problemas del país, prefiere seguir dando y ofreciendo circo para entretener al pueblo que, quizás hipnotizado, ve cómo el país se hunde cada vez más en la miseria. Vaya contrariedad cultural. Acaba con los museos y confisca los ateneos, pero se interesa por los circos. Pobre de nuestro país con este tipo de gobernantes.

Por qué no te callas…!

Parece que ése fue el mensaje que desde el alto gobierno le dieron al general Clíver Alcalá Cordones, comandante de la 41 Brigada Blindada. Ya basta de diatribas con el gobernador Acosta Carles, ocúpese de sus asuntos y deje que el gobernador se hunda solito; a él no hay que victimizarlo, que asuma su barranco. Acosta Carles será el candidato oficialista ya que no hay tiempo de fabricar otro.

Quizás cueste creerlo pero nos informaron que el general Clíver Alcalá la semana pasada se vino de Caracas con esas instrucciones. Si eso es así, entonces se aclaran las posibilidades para la oposición de conquistar nuevamente la gobernación del estado Carabobo. Veamos ahora quién será el candidato opositor. Cualquiera que sea será el ganador, siempre y cuando jueguen a la unidad. Presentimos que la candidatura opositora estará entre Henrique Fernando Salas Römer y Enzo Scarano. Uno solo de ellos puede derrotar al general, pero si se lanzan los dos, dividirán los votos y Acosta se mantendría en el Capitolio regional.

Una vez definida la candidatura de la oposición vendrá la tarea más difícil: convencer a los carabobeños para que salgan a votar. Tendrán que hacer planteamientos serios y creíbles, que, lógicamente, se distingan de la actual “gestión”. Comenzando con presentar un plan de seguridad capaz de reducir los altos índices delictivos que perturban a la entidad carabobeña.

Caída de un peón

Esta semana que comienza será muy movida en Bolivia. El presidente de esa nación no las tiene todas consigo, y ya le ha comenzado su cuenta regresiva.

Las autoridades de Santa Cruz reclaman autonomía. No están de acuerdo con la manera como Evo Morales administra los recursos del país y es por ese motivo que el próximo 4 de mayo se ha convocado un referéndum para decidir sobre la autonomía de Santa Cruz, zona de alta productividad hidrocarburífica. Si el gobierno central lo impide, estoy seguro que Bolivia arderá y si no lo impide….. también. Desde luego que un gobierno populista como el de Evo Morales sin los recursos que proporciona Santa Cruz, le será imposible seguir comprando las consciencias del pueblo indígena que lo llevó a la presidencia de Bolivia. Ni Chávez podrá sostenerlo, porque los bolivianos -evomoralistas- cada día piden más y más, hoy por hoy ni los cheques que les envía Chávez son suficientes para los insaciables bolivianos que apoyan a Evo.

Poco a poco a la revolución bolivariana se le están cayendo sus peones. Algunos se caen, y otros se los tumban.

Pablo Aure
El Carabobeño

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