
En su columna de hoy en “El Nacional”, Marianella Salazar se declara una ferviente seguidora del programa “La Hojilla” y lamenta que durante tantos días Mario Silva no haya presentado el programa debido a sus “compromisos políticos”.
Esta es su columna:
Nunca imaginé que extrañaría al conductor de La Hojilla, Mario Silva, el personaje más polémico de la televisión oficial, y detestado por más de la mitad del país, incluyendo a medio mundo del chavismo que no puede expresar lo que piensa de él y se traga con amargura cualquier crítica legítima.
Sé que es un pecado, una aberración inconfesable, pero lo hago públicamente, precisamente para inmolarme. Un apagón en el discernimiento lo tiene cualquiera, aun así, merezco ser arrojada a la hoguera de Noticiero Digital o de Noticias24, de ser repudiada por media oposición, sobre todo por los variopintos candidatos a alcaldes y gobernadores –a quienes me niego a entrevistar, para ver si entienden que tienen que hacer sus campañas electorales en las comunidades y no en los programas de radio– sé que doy motivo para que me odien, que aticen su tirria, pero la verdad es que cada vez que puedo, veo a Mario Silva y a sus tétricos entrevistados: como al energúmeno doctor Francisco Rivera, que ha resultado de comiquita, al antitelegénico ex curita Martín Zapata, a ese invento político con faldas de Eva Golinger que con fingido acento gringo demuestra tanta capacidad creativa, a esas increíbles criaturas nocturnas que pululan en sórdidos submundos capitalinos, a los turistas revolucionarios traídos del exterior a quienes Mario da tratamiento de gente importante y digna de toda consideración. ¡
Qué risa! No sólo lo veo, gozo un puyero.
Pero una de estas noches, cuando puse el programa –¡qué mala costumbre!, en vez de aprovechar la suscripción por cable y sintonizar a RCTV, a Globovisión ¡no!, porque a esa hora está Kico; ¡todo lo que me he perdido en History Chanel, Gourmet o Discovery!– como soy masoquista pongo La Hojilla, para chequear por dónde vienen los tiros, sobre todo ahora, que Mario se ha convertido en importante dirigente del PSUV y por “razones estratégicas” (Müller Rojas dixit) será candidato nada más y nada menos que a gobernador del estado Bolívar, donde se encuentran las industrias básicas y las enigmáticas empresas iraníes, ¡fin de mundo!
¿No es mejor para tranquilidad nuestra, y en especial la de los guayaneses, que sigamos disfrutando de sus ocurrencias diarias en la televisión, si al fin y al cabo no está en horario infantil?
El caso es que debido a sus compromisos políticos se la pasa viajando y una vez lanzado al ruedo electoral no le veremos ni la gorrita, lo peor de todo es que en vez de dejarnos a la Golinger, que sin duda arrasaría con el rating, nos impondrá al mismo cavernario de la semana pasada que ofrece una visión sobrenatural e indescriptible, tanto que da grima, ¿Qué es eso? El canal oficial ha descubierto nuevas formas para seguir escupiendo a todo tipo de público.
Tic tac
Revocatorio en Bolivia: el ex rector del Consejo Nacional Electoral Jorge Rodríguez pondrá su vasta experiencia del referéndum revocatorio de 2004 –cuando ratificaron a Chávez– en “la victoria referendaria” para Evo Morales, en agosto próximo. Rodríguez, junto con expertos militares será enviado a trabajar en los próximos plebiscitos bolivianos.
Ingenuos capitalistas: la transnacional canadiense Crystalex, que se las jugó todas por la revolución y logró las concesiones auríferas que pertenecieron a Placer Domen (otra trasnacional canadiense), acaba de ser notificada de que el Gobierno no le dará permiso para iniciar la explotación de la mina Las Cristinas.
Por la revancha: el capitán José Gregorio Vielma Mora inscribirá mañana su candidatura a la Gobernación del Táchira, en lo que parece ser otro caso de un líder revolucionario que opta a una gobernación sin autorización del Partido Socialista Unido de Venezuela ni de Chávez
…tic tac
Mario: ¿qué es eso?
Marianella Salazar
El Nacional
