‘El gobierno me ha quitado a mi marido y mis bienes, pero no podrá doblegarme jamás’
“No podemos hacernos los desentendidos con lo que está sucediendo”, dijo la ex primera dama del Zulia, Evelyn Trejo de Rosales, en entrevista con Noticias24. La abogada habló del rol político que le ha tocado desempeñar, así como de la situación de su esposo, Manuel Rosales.
Por: A.Rengel / Noticias24
Evelyn Trejo de Rosales se acaba de graduar de abogada y comparte su tiempo entre el cuidado de sus 10 hijos y una fundación que encabeza en el Zulia. Sin embargo, su nombre ha saltado a la palestra pública por ser esposa de Manuel Rosales, ex alcalde de Maracaibo y opositor al presidente Hugo Chávez.
Desde que el también ex candidato a la presidencia de Venezuela se residenció en Perú, gracias a un asilo, en cierto modo le ha tocado tomar el testigo de manos de su esposo y continuar con la carrera de relevo que la ha llevado a asumir un rol político.
“Dentro de tanta dificultad, para no ofender a Dios, me encuentro bien. Mi familia y Manuel están bien”, dice. Sobre el exilio de su esposo, señala que lo ha tomado “de manera positiva” pues considera que se trata de una etapa que será “de crecimiento”.
“Es momento de renovación y creo que es lo que Manuel está haciendo, preparándose para algo más importante”, aseguró al tiempo que manifestó su confianza en que “lo importante es que Manuel vuelva a este país por la puerta grande”. Sin embargo, fue cuidadosa y no ofreció planes ni fechas.
“Estamos viviendo momentos difíciles donde vemos que nuestra democracia cada día se derrumba”, asegura Trejo de Rosales, aclarando que llama a “cuidar los pilares de la democracia… eso lo tenemos que hacer nosotros entendiendo que nadie va a venir a resolvernos los problemas”.
Es por eso que invita a los ciudadanos a no irse de Venezuela, “no enviar a tus hijos al extranjero, creer en tu país, en tu patria y luchar por ella de manera cívica”.
Los medios de comunicación son el instrumento para cuidar nuestra libertad
La ex primera dama del Zulia se pronunció sobre los últimos sucesos ocurridos en el país en torno a los medios de comunicación. Trejo de Rosales consideró como un “ataque” los señalamientos en contra del humorista Laureano Márquez, defendiendo su derecho a escribir, mientras manifestó que los lectores pueden “interpretar lo que deseen”.
Asimismo, destacó la importancia de la labor no sólo del Gobierno, sino “el rol fundamental” de Radio Caracas Televisión y otros medios, en momentos de la vida nacional como la tragedia de Vargas, especialmente en lo relacionado a ayudar a que las familias venezolanas lograran reunirse.
En este orden de ideas, aseguró que los medios de comunicación son “el único instrumento que tenemos los venezolanos para cuidar nuestra libertad de expresión y la única voz que tenemos para decirle al mundo lo que está sucediendo en el país”.
Así, señaló de manera tajante que “si permitimos que nos arrebaten y nos cierren los medios de comunicación tanto impresos y radiales, como televisivos, estamos permitiendo que se atente contra nuestra libertad de expresión”.
Es por ello que indicó que los ciudadanos “no podemos hacernos los desentendidos con lo que está sucediendo”.
“¿Con quien vas a hablar si se te priva un medio para decir simplemente lo bueno y lo malo de lo que sucede en el país?”, preguntó.
“Con el ataque a los medios de comunicación, a los periodistas, a los escritores, te das cuenta que el gobierno quiere tener su propia hegemonía del poder mediático… que se diga sólo lo que les conviene”, aseguró.
‘Si puedo ayudar, me pongo al servicio del país’
Aunque la ex primera dama del Zulia no despeja de inmediato la duda sobre una posible postulación a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre o algún otro cargo de elección popular para continuar, de algún modo, el trabajo político que su esposo ha dejado en el país, adelanta que “si puedo ayudar dentro de mi estado y con mi nombre, lo pongo al servicio de mi país”.
“Sería imperdonable no asumir una responsabilidad tan grande como la que el país amerita”, sentencia. “Me he visto obligada a asumir una participación (política), un rol que era de mi marido. Esto es momentáneo, porque cuando llegue le voy a entregar lo que es de él”, dice.
Trejo de Rosales destaca que en el país hay muchos hombres y mujeres que pueden asumir esa responsabilidad, pero advierte que es necesario “escoger a los mejores”, a la vez que enfatiza lo fundamental que es para los sectores opositores la unidad.
En este sentido, dice que la oposición ha logrado avances. “Veo una oposición más madura, a pesar de que todavía hay gente que todavía juega a su protagonismo, veo a una oposición mucho más sólida… más sensata, tomando en cuenta los liderazgos regionales y nacionales”.
‘Ya este gobierno no halla que quitarme’
“He dado un vuelco como ser humano, he pasado a ser pieza fundamental no sólo de mi hogar, sino de mi estado, mi municipio y mi país”, dice Evelyn Trejo de Rosales sobre el cambio que ha tenido que enfrentar en su vida en los últimos años.
“He tenido que crecer como ser humano”, expresa. Además, considera “que se avecinan tiempos difíciles, no hay tiempo de llorar, siempre lo digo”.
“Todas las noches le digo a Dios que me de mucha humildad y mucha sabiduría. No necesito más nada, porque ya este Gobierno no halla qué quitarme: me quitó a mi marido, me quitó mis bienes, me quitó el patrimonio de mis hijos, pero no me quitó mis ideales y no me va a poder doblegar jamás”.
En este orden de ideas, revela que pasó el mes de diciembre con sus hijos y Manuel Rosales en Perú, país que visita cada vez que tiene oportunidad para estar con su pareja. “Hay momentos de soledad, de dificultad, pero yo he aprendido que se puede amar en la distancia”, recalca.
Revela que cuando está en Venezuela mantiene una comunicación permanente con el ex alcalde por diversas redes sociales y que hablan todos los días por teléfono. No obstante, asegura que tiene su línea telefónica “pinchada”, pero dice que no le importa que se escuche lo que siente.
“Normalmente yo estoy pinchada, no hablo mucho por teléfono, pero no importa, convivo con ellos y se enteran de lo mucho que amo a Manuel. Ahí estamos, sobreviviendo en un triángulo, y sin quejarnos mucho, porque eso no le hace bien a nadie, ni a él ni a mi”, concluye.
