Foto: esidentes observan un edificio colapsado en Concención, Chile, el sábado 27 de febrero de 2010, después de que un terremoto de magnitud 8,8 golpeó el centro de Chile. El epicentro se ubicó a 115 kilómetros (70 millas) de Concepcion, la segunda más importante ciudad del país.(AP Photo)

El terremoto del sábado en Chile fue varias veces más poderoso que la catástrofe sísmica que asoló Haití el mes pasado, pero la cifra de muertos fue mayor en el país caribeño por varios órdenes de magnitud.

Las razones son sencillas.

Chile, en comparación con Haití, es un país rico, mucho mejor organizado e infinitamente mejor preparado para responder. Su construcción es antisísmica porque tiene una experiencia con los temblores de tierra de la que carece Haití.

Y además, está el factor suerte:

El epicentro del temblor del sábado se encontraba lejos de la costa y a casi 34 kilómetros bajo la superficie en una zona relativamente incontaminada, mientras que el desastre tectónico haitiano fue más superficial —a unos 12 kilómetros de profundidad— y en las afueras de Puerto Príncipe.

Los terremotos no matan, no causan daños si no hay nada que dañar“, dijo Eric Calais, un geofísico de la universidad Purdue que estudia al sismo haitiano.

Foto: Esta foto del martes 16 de febrero del 2010 muestar a un hombre que camina en una calle devastada por el terremoto en Puerto Príncipe. Más de un mes después del sismo, la industria eléctrica en Haití enfrenta un difícil panorama (AP Foto/Dario Lopez-Mills).

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés) dice que ocho poblaciones haitianas grandes y pequeñas —incluida esta capital de 3 millones de habitantes— sufrieron temblores entre “violentos” y “extremos” durante el terremoto de magnitud 7, que según el gobierno dejó unos 220.000 muertos y 1,2 millones de personas sin techo.

En cambio, ninguna zona urbana chilena sufrió más que un temblor “grave” —el tercer nivel de seriedad— en el desastre de magnitud 8,8 del sábado, según la medición del USGS.

De acuerdo con la energía liberada en el epicentro, dijo Calais, el sismo chileno fue 900 veces más poderoso que el haitiano.

Los sobrevivientes en Haití describieron el pánico cerval, generalmente bien fundado a medida que los edificios mal construidos caían a su alrededor. Muchos se aferraban a columnas de cemento que se volvían polvo entre sus manos.

En cambio, las casas y oficinas de los chilenos están diseñadas para soportar los temblores
. Sus esqueletos de acero oscilan con las ondas sísmicas en lugar de resistirlas.

“Cuando uno mira la arquitectura en Chile, ve edificios dañados, pero no totalmente derruidos como en Haití”, dijo Cameron Sinclair, director ejecutivo de Arquitectura para la Humanidad, una organización sin fines de lucro que ha ayudado en la reconstrucción de 36 países que han sufrido desastres.

Foto: Varias personas transitan junto a una carretera destruida hoy, sábado 27 de febrero de 2010, en Santiago de Chile, tras el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que esta madrugada sacudió el centro y sur del país. EFE / EFE/Ian Salas


Arquitectos chilenos han construido miles de viviendas para sectores de bajos ingresos y cuyas estructuras resisten los terremotos.

En Haití, no existen códigos edilicios.

El arquitecto Patrick Midy dijo que en el país más pobre del hemisferio occidental había sólo tres edificios antisísmicos, que él supiera.

La organización de Sinclair recibió en su sede de San Francisco 400 pedidos de ayuda al día siguiente del sismo en Haití, pero hasta el momento no había recibido una sola de Chile.

“Como porcentaje de la población, Chile tiene más sismólogos e ingenieros especializados de prestigio mundial que cualquier otro país
“, dijo Brian E. Tucker, presidente de GeoHazards International, una organización sin fines de lucro con sede en Palo Alto, California.

Sus consejos encuentran eco en el gobierno de la nación latinoamericana, ya que entran no sólo en los planos de los arquitectos y los códigos edilicios sino también en los planes para emergencias.

Foto: Un niño camina sobre un charco de agua en un campo improvisado para los sobrevivientes del terremoto en Puerto Príncipe, Haití, el jueves 25 de febrero de 2010. Los rescatistas esperan sacar a más de 1,2 millones de víctimas de los campos antes de que inicie la temporada de lluvias. (AP Foto/Ramón Espinosa)

“El hecho de que la presidenta (Michelle Bachelet) pudiera dar informes minuto a minuto apenas unas horas después de un terremoto en la mitad de la noche da una idea de su preparación para los desastres”, dijo Sinclair.

En comparación, la mayoría de los haitianos no sabían si su presidente René Preval estaba vivo o muerto al día siguiente del sismo. El Palacio Nacional y su residencia se habían derrumbado, junto con la mayoría de los edificios oficiales.

El sacudón sísmico sacó del aire la televisión, los teléfonos celulares y las radios de Haití.

El coronel Hugo Rodríguez, comandante de la unidad aérea chilena con la fuerza de paz en Haití, y sus hombres aguardaban ansiosos el sábado las noticias de sus familias. Dijo que sabía que su familia estaba a salvo y confiaba en que Chile superaría el desastre.

Estamos organizados y preparados para afrontar una crisis, en particular un desastre natural“, dijo el aviador. “Chile es un país donde hay muchos desastres naturales”.

El geólogo Calais dijo que la actividad sísmica es tan frecuente en Chile —donde en 1960 se produjo el terremoto más poderoso registrado en la historia— como el resto de los países andinos.

“Es muy probable que toda persona allí haya experimentado un gran terremoto en su vida”, dijo. “El último en Puerto Príncipe fue hace 250 años. ¿Quién lo recuerda?”

En las calles de Puerto Príncipe el sábado, pocos sabían del temblor en Chile. Más de un millón carecen de vivienda y la mayoría de electricidad, y la preocupación dominante es conseguir comida.

Fanfan Bozot, un cantante de reggae que almorzaba con un amigo, meneó la cabeza ante el hecho de que su gobierno necesita ayuda internacional para distribuir alimentos y agua.

“Chile tiene un gobierno responsable”, dijo con disgusto. “Nuestro gobierno es incompetente”.

Por Frank Bajak. Los periodistas de AP Ben Fox y Jonathan M. Katz contribuyeron a este informe.
Copyright 2010 The Associated Press.

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