Noemí Sanín competirá por la Presidencia al ganar las primarias conservadoras
La ex canciller colombiana Noemí Sanín será la candidata presidencial del oficialista Partido Conservador tras imponerse en la consulta primaria del movimiento, confirmó hoy la Registraduría (ente electoral).
Sanín ganó la consulta del pasado domingo con una diferencia de más de 37.000 votos frente a su mayor contrincante, el ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, escrutado el 99,18 por ciento de las mesas, que consolida un total de 2.979.219 votos.
El Consejo Nacional Electoral dio el parte de los resultados faltando sólo por escrutar los resultados del municipio de Soledad, en el departamento de Atlántico (norte).
A lo largo de la campaña Sanín, quien se desempeñó hasta hace poco como embajadora de Colombia en España, libró un constante enfrentamiento mediático con Arias, implicado en un escándalo de repartición de subsidios agrícolas a familias adineradas durante su gestión como ministro (2005-2009).
Tras conocer su triunfo, Sanín agradeció a Dios, su familia, amigos, copartidarios, mujeres y personas que sin ser conservadores le dieron un voto de confianza en los comicios del domingo.
“Quiero felicitar a todos los congresistas del Partido Conservador y a partir de la semana entrante quiero pedirles que nos propongamos hacer la reforma política, electoral y de justicia que Colombia está demandando”, declaró Sanín, quien es la tercera vez que busca ser presidente de Colombia.
Por su parte, Arias reconoció su derrota y dio las gracias por el respaldo que recibió de parte del presidente colombiano, Álvaro Uribe, durante su campaña en la consulta conservadora.
En la primaria conservadora el tercer lugar fue para la ex ministra de Defensa Martha Lucía Ramírez, a quien siguieron el académico Jose Galat y el ex ministro de gobierno Álvaro Leyva.
Problemas en el conteo
La consulta conservadora fue una de las grandes damnificadas de las elecciones parlamentarias del pasado domingo, en las que además se eligieron 102 senadores, 166 miembros de la Cámara de Representantes, cinco representantes al Parlamento Andino y el candidato presidencial del Partido Verde, Antanas Mockus.
El retraso en el conteo de los votos de la consulta, que sólo se conoció cinco días después de las votaciones, según la Registraduría a causa de fallas técnicas en la recolección de datos, llevó a los candidatos conservadores a pensar en la posibilidad de un fraude electoral.
La demora en la emisión de los resultados hizo que los candidatos pidieran esta semana una veeduría de las autoridades electorales, la Procuraduría y de organismos que observaron las elecciones como la Organización de Estados Americanos (OEA).
Las fallas técnicas en la transmisión de los resultados de las elecciones del pasado domingo fue atribuida por la Registraduría a un supuesto ataque informático.
Con la elección del candidato conservador quedó conformado el abanico de aspirantes que participarán en las elecciones presidenciales del próximo 30 de mayo.
Entre los políticos con opciones además de Sanín están, el aspirante del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (U), el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos; el del opositor Polo Democrático Alternativo, el ex guerrillero Gustavo Petro, y el del independiente Compromiso Ciudadano por Colombia, el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo.
A esta lista se suman el candidato del oficialista Cambio Radical, Germán Vargas; el del independiente Partido Verde, el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, y el del opositor Partido Liberal, Rafael Pardo.
Quien es Noemí Sanín
Convencida de que “la tercera es la vencida” en busca de convertirse en la primera presidenta de Colombia, Noemí Sanín no dudó en retornar al país desde el mundo de la diplomacia para participar en la consulta del domingo pasado para elegir al candidato presidencial del cogobernante Partido Conservador, que ganó en franca lid frente a otros cuatro rivales.
Marta Noemí del Espíritu Santo Sanín Posada, de 60 años y nacida en Medellín, no sólo tiene un largo nombre para mostrar sino una carrera pública que comenzó muy joven, cuando el presidente Belisario Betancur (1982-1986) la designó ministra de Comunicaciones, cargo al que llegó tras ser presidenta de una institución financiera.
Abogada de profesión, Sanín intentó llegar por primera vez a la Presidencia en 1998 con el matemático Antanas Mockus como fórmula a la vicepresidencia. Hoy la vida los hace reencontrar en orillas diferentes, pues el ex alcalde de Bogotá ganó las primarias presidenciales del independiente Partido Verde.
El segundo intento lo hizo en 2002 liderando el movimiento independiente Sí Colombia, cuando se enfrentó muchas veces al entonces candidato derechista Álvaro Uribe, que resultó triunfador y luego fue reelegido en 2006.
Sin perder la sonrisa que siempre la acompaña cuando habla, la candidata fustigó a Uribe por fomentar durante su mandato como gobernador del departamento de Antioquia la creación de grupos de civiles que se convirtieron en peligrosas bandas paramilitares de ultraderecha.
A pesar de las diferencias, Sanín apoyó a Uribe tras su retorno al Partido Conservador, que desde 2002 forma parte de la coalición de gobierno Primero Colombia.
Con todo, la ex ministra de Relaciones Exteriores durante el gobierno de César Gaviria (1990-1994) y embajadora en Caracas, Madrid y Londres entró en controversia con el oficialismo al anunciar desde hace meses que quería ser candidata presidencial, sin esperar si Uribe podía aspirar o no a una segunda reelección, posibilidad que fue descartada hace poco por la Corte Constitucional.
El impulso de Sanín llevó a los conservadores a organizar unas primarias en las que también participaron Marta Lucía Ramírez, Andrés Felipe Arias, Álvaro Leyva y José Galat.
El enfrentamiento fue especialmente fuerte con Arias, al punto de que los dos parecían dirigentes de partidos distintos. El ex ministro de Agricultura de la actual administración, cuestionado por irregularidades en la entrega de subsidios que terminaron en manos de terratenientes y no de pequeños agricultores, la acusó en todo momento de ser desleal con el gobierno.
Sin embargo, Sanín asegura que sí guarda lealtad con Uribe y que seguirá aplicando sus políticas, especialmente la llamada “seguridad democrática”, la ofensiva de las fuerzas armadas contra los grupos guerrilleros.
Sus detractores la acusan de mostrar debilidad por su aspecto de mujer frágil, su eterna sonrisa e incluso por la belleza que la hizo conocida desde joven, pero ella asegura que tiene más fortaleza que muchos políticos de la clase dirigente del país.
“Tengo una vida transparente y muchos años de servicio al país en diferentes campos. Entiendo de economía, de productividad, de empleo, de trabajo, de relaciones con el mundo, y el país sabe que soy una mujer de resultados. Voy a recuperar la economía y el empleo y seguiré mejorando la seguridad en pos de uno de los valores esenciales para el ser humano, que es el de ser libre”, dijo hace poco en una entrevista.
Con información de DPA
