l secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, interviene el miércoles 24 de marzo de 2010, en la XXXIX Asamblea General Extraordinaria del organismo, en Washington (EEUU), donde fue reelegido por aclamación. El chileno, de 66 años, quien recibió por tanto el respaldo unánime de los 33 países miembros activos de la OEA, iniciará su nuevo mandato de cinco años a finales de mayo, cuando termine su actual periodo como titular del máximo organismo continental. EFE/Ruben Gamarra

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió a las autoridades venezolanas la liberación del presidente de la televisora de línea opositora Globovisión, Guillermo Zuloaga, detenido este jueves.

“Me preocupan las repercusiones políticas nacionales e internacionales de esta situación, y por ello solicito a las autoridades venezolanas la pronta liberación del señor Zuloaga”, dijo Insulza en un comunicado.

El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) instó a que un eventual juicio a Zuloaga “se haga respetando la presunción de inocencia y otorgándole todas las garantías que la ley le asegura”.

Zuloaga, presidente de Globovisión, fue detenido este jueves luego de que la Asamblea Nacional (parlamento) pidiera a la justicia que investigara “falsas acusaciones” que hizo en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que habrían buscado “criminalizar” al gobierno de Hugo Chávez.

Insulza recordó que sobre este asunto se pronunció en la jornada la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en un comunicado rechazó el arresto.

La detención de Zuloaga se produce tres días más tarde de la del ex gobernador opositor Oswaldo Alvarez Paz, arrestado bajo acusación de conspiración, instigación pública a delinquir y difusión de información falsa.

El proceso contra el dirigente opositor se inició por declaraciones que hizo en un programa donde dijo que Venezuela se convirtió en un centro de operaciones que facilita el narcotráfico.

Ante las dos detenciones, la CIDH denunció la “falta de independencia y autonomía” del Poder Judicial, que es “uno de los puntos más débiles de la democracia venezolana” e impide el pleno goce de los derechos humanos en el país.

“Es esa falta de independencia la que ha permitido que en Venezuela se utilice el poder punitivo del Estado para criminalizar a los defensores de derechos humanos, judicializar la protesta social pacífica y perseguir penalmente a los disidentes políticos”, señaló la Comisión.

El gobierno de Venezuela ha señalado que las detenciones están ajustadas a derecho y son decisiones autónomas del Poder Judicial.

El secretario general de la OEA, quien el miércoles fue reelecto para otro periodo de cinco años, ha recibido críticas que señalan que durante su gestión poco se ha hecho para analizar el estado de la democracia en países como Venezuela.

Vía Agence France-Presse

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