Un adolescente de 17 a ños, identificado como Miguel Ángel Collado Meléndez, fue asesinado —con un disparo en la cabeza— por otro joven, de 16, cuando éste accionaba el arma de reglamento de su papá.

El hecho ocurrió el pasado sábado, a las 10:30 de la noche, en el el interior del apartamento de la familia Esis, ubicado en el piso 12 del edificio Gramor, en el conjunto residencial Isla Dorada, ubicado al norte de Maracaibo.

Alexander Meléndez, tío de Miguel Ángel, contó que su sobrino estaba en una parrillada en el patio del edificio Gramor, junto con el joven que accionó el arma y otros vecinos.

“El hijo del funcionario (un comisario jefe de apellido Esis, adscrito a la oficina de protección y defensa de un organismo militar) los invitó a subir al apartamento porque estaba acostumbrado a jugar a la ruleta rusa con el arma de su padre. Cargó el tambor del revólver y le dio vueltas”, contó el pariente.

Según los otros muchachos que subieron al apartamento, el adolescente de 16 años comenzó a apuntarlos a todos.

Según los otros muchachos que subieron al apartamento, el adolescente de 16 años comenzó a apuntarlos a todos, por lo que ellos corrieron y se escondieron detrás de los muebles y sillas en la sala de la residencia”, contó Meléndez.

El pariente de Collado explicó que, por ser tan alto, su sobrino quedó con la cabeza expuesta cuando se escondió detrás de una silla, “por lo que fue impactado por la bala cuando el hijo del funcionario activó el arma”.

“Mi sobrino recibió un disparo en la cabeza y lo peor fue que entre todos (los presentes en el apartamento) lo bajaron y lo dejaron tirado en el estacionamiento, sin prestarle ayuda”, reclamó Meléndez.

Fue un vecino y amigo de Miguel Ángel quien lo llevó hasta el Hospital Adolfo Pons, desde donde lo trasladaron hasta el Hospital Universitario de Maracaibo (HUM). Ahí murió a las 2:30 de la madrugada de ayer.

Meléndez contó: “Al amigo de mi sobrino le avisaron que estaba tirado en el estacionamiento del edificio Gramor con un tiro en la cabeza. Él lo fue a buscar y se le llevó en la camioneta de su papá. ¿Cómo va a ser posible que ni siquiera le prestaran ayuda?”, preguntó indignado.

Miguel Ángel residía con sus padres y hermanos en el edificio Cristina, también en el conjunto residencial Isla Dorada. Era el menor de tres hermanos y estudiaba bachillerato.

El pariente de Collado acusó: “Los mismos muchachos que estuvieron presentes en el hecho contaron que mi sobrino le dijo días antes al hijo del funcionario que dejara de jugar a la ruleta rusa, que algún día iba a pasar un susto y mira quién terminó siendo la víctima”.

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas investiga el caso.

Vía “Panorama

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