El presidente venezolano, Hugo Chávez (i), y su homólogo boliviano, Evo Morales (d), hablan el jueves 29 de abril de 2010. EFE/Prensa de Miraflores

La labor de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, “sería un orgullo para mi abuelo”, dijo a Efe Walter Castillo Sandino, nieto del líder de la resistencia nicaragüense Augusto César Sandino (1895-1934).

“Junto a Fidel Castro y los presidentes Rafael Correa (Ecuador) y Daniel Ortega (Nicaragua), han continuado la gesta de Sandino, de Símon Bolívar”, dijo Castillo antes de la presentación en Madrid del libro “El Bandolerismo de Sandino en Nicaragua”, que él y otros familiares han editado de escrituras del propio Sandino.

El nieto del “general de los hombres libres”, como se conoce a Sandino, agradeció a Chávez haber prologado el libro, a quien admitió respetar por su papel “como heredero de todos los próceres y mártires de nuestra revolución”.

“Uno de los grandes bolivaristas que ha habido -agregó- ha sido mi abuelo. Sandino cogió el sueño de Bolívar y lo estuvo ejecutando, aunque supo que era un proyecto que no vería terminar”.

Según Castillo, el general ya sabía que iba a morir asesinado, pero “tenía que abonar ese proyecto con su propia sangre para que germinara”.

Augusto César Sandino, que encabezó un ejército irregular contra la ocupación de tropas estadounidenses entre los años 1920 y 1930, murió asesinado el 21 de febrero de 1934 por órdenes del dictador Anastasio Somoza García.

“Junto a Fidel Castro y los presidentes Rafael Correa (Ecuador) y Daniel Ortega (Nicaragua), han continuado la gesta de Sandino, de Símon Bolívar”.

Su nieto piensa que la causa fue que “él pudo demostrar que su proyecto, que iba en contraposición del capitalismo, era viable para la sociedad, y por eso le mataron”.

“En menos de un año comentó, convirtió a sus guerrilleros en agricultores, mineros, personas que trabajaban como hermanos por el bien de la comunidad”.

Para Castillo, Sandino tuvo la “genialidad” de crear “un paraíso terrenal en el norte de Nicaragua”, proyecto que, en su opinión, podría haber sido imitado “en el resto del país y, por qué no, del mundo”.

Asimismo, elogió el papel del presidente de Nicaragua desde 2007, Daniel Ortega, al mando del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), heredero del pensamiento del líder revolucionario.

“La causa sandinista actual son los sueños de mi abuelo. En Nicaragua hemos vivido muchos vaivenes, pero el proyecto de Sandino es único, nos costó mucha sangre y sacrificio”, dijo.

Aseguró que su abuelo ya quiso publicar este libro hace 78 años, y que para él y su familia no ha resultado fácil aceptar el título, ya que “el estigma de los bandoleritos nos acompaña desde que nacimos”.

“Sin embargo dijo, si ser bandolero es ser como mi abuelo, es una honra”.

La obra, que aún no se ha publicado en España, “cuenta también las predicciones de Sandino”, aseveró Castillo, tales como su creencia de que, entre 1930 y el año 2000, “los pueblos oprimidos romperían las cadenas de la humillación imperialista”.

“Él advirtió de que en esos 70 años habría revoluciones, y mira la de Cuba, Nicaragua o Venezuela. Así como lo que vemos actualmente en Ecuador, en Bolivia o en el Salvador”.

“A él le decían que estaba loco, pero estaba loco de amor por su pueblo”, concluyó Castillo.

Vía EFE

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