Escudándose tras una de las amigas de quien sería su víctima, empuñando el arma y apoyándola sobre el hombro de la mujer, se colocó el homicida antes de matar a Dewing, a quien además le había robado su moto seis meses antes. Lo cuenta El Universal.

“¿Qué me ves?”, le preguntó el homicida a Dewing Pitalúa, de 25 años, recordó Henry Pitalúa, hermano de la víctima y testigo presencial de todo. “Nada, chamo, yo no te estoy viendo nada”, le respondió Dewing. “¡Ah! no me ves nada”, dijo el homicida y en seguida abrió fuego contra los que estaban allí.

La mujer que servía de escudo, cuyo nombre no fue revelado, corrió desesperada, igual que otros amigos que a las 11 de la mañana del sábado estaban en la calle Santa Ana de Carapita, comiendo empanadas con Dewing.

Dos tiros le segaron la vida al mototaxista, uno en el pecho y otro en el estómago. Uno de los amigos, Pedro Altamiranda, también resultó herido en la balacera, un tiro lo alcanzó directo en la ingle.

Según le contó Henry a su padre, Manuel Pitalúa, cuando comían empanadas el homicida pasó dos veces en moto. La primera vez, Dewing lo reconoció y en voz baja le dijo a Henry que recién había pasado el joven que hacía seis mese le había robado su moto. Luego pasó por segunda vez y la tercera, el homicida bajó a pie y armado.

Ese mismo sujeto, quien no fue identificado por el padre de Dewing, fue el que le robó la moto al chico hacía seis meses, allí en Carapita. Ninguno de los familiares colocó la denuncia por miedo a represalias. Esa era la tercera moto que le robaron a Dewing. En otros dos hechos, ocurridos en 2007, le robaron las otras dos.

Este fue uno de los 27 homicidios, según el Cicpc, que ocurrieron en Caracas desde las 8:00 am del viernes hasta la misma hora del domingo. Según trascendió en la morgue de Bello Monte, de viernes para sábado ingresaron 12 personas muertas a tiros; de sábado para domingo otras 15.

Este domingo, en la morgue de Bello Monte, los funcionarios tuvieron que pedirle a los de la medicatura de Vargas que les prestaran una furgoneta, porque la de ellos, la única en uso, se dañó y no hubo arreglo rápido. Así que los traslados se demoraron más de lo habitual.

Vía El Universal

actualidad » en esta sección

buscador