(Foto Archivo)

En su ‘Piedra de Tranca’ de este viernes, Marciano compara a la oposición venezolana con el presidente Hugo Chávez, asegurando que éste no es un “autócrata ni un dictador represivo, como sí lo fueron los mandatarios de la Cuarta República”.

Entre tanto, califica a la otra parte, como “una bandada de zamuros que planean sobre una mortecina”.

Esta es la ‘Piedra de Tranca’ de este viernes:

EN LA LLANURA venezolana el jinete divisa a la distancia, en el cielo, unas manchas negras. Manchas que se mueven en círculo. A medida que avanza al paso fino del caballo, las identifica: Son bandadas de zamuros que planean sobre una mortecina.

Alguna res o cualquier otro animal muerto. Finalmente, las aves carroñeras se abalanzan sobre el despojo y comienza la gran fiesta. La danza macabra para picotear el cadáver y extraer con ansiedad el alimento.

000000000000000000000

LA ZAMURADA TIENE su equivalente en la política. Quienes carecen de principios, quienes no tienen programa ni proyecto de país, quienes medran sin ideales y simplemente están a la caza de cualquier hecho que puedan utilizar para la ejecución de sus torvos planes, proceden de la misma manera que las bandas de zamuros en la extensión de las sabanas desoladas y ardientes.

Siempre están atentos para saciar sus ansias de protagonismo y especular para sacar de lo que ocurre turbias ganancias. En fin, para proyectarse como sea, a costa de lo que sea, incluyendo el tráfico con respetables sentimientos humanos.

000000000000000000000

LA ZAMURADA JUEGA, una vez más, la partida del aprovechamiento inmoral de una muerte. La toma para sí, ciegamente, sin indagar lo que en verdad ocurrió con la víctima. ¿Para qué hacerlo? No interesa. No importa clarificar nada. Indagar el fondo del proceso a través del cual una persona opta por sacrificarse como decisión absolutamente personal, sin que haya habido presión indebida sobre ella ni violación de normas legales, es algo que no viene el caso. Lo que interesa es lanzarle porquería al adversario.

Recurrir al detritus para descalificar, sin importar para nada si lo que se afirma es cierto o no, contando para ello con la más absoluta impunidad. Porque lo que ha afirmado el coro de políticos inmorales, lacrimosos y transidos de fingido dolor, tendría respuesta inmediata, por su carácter falso y ofensivo, de parte de un gobierno verdaderamente autocrático. Respuesta represiva, directa, o respuesta recurriendo a la administración de justicia.

000000000000000000000

PERO ESTO NO SUCEDE porque a diferencia de lo que afirman los enemigos de Chávez, éste no es un autócrata, un dictador, un represivo, como sí lo fueron los mandatarios de la Cuarta República, y, estoicamente -y democráticamente-, soporta el vendaval de infamias, falsedades y agresiones a la investidura presidencial.

000000000000000000000

LOS NECROFÍLICOS, O LA ZAMURADA, creen que traficando con el dolor ajeno, que apoderándose de un cadáver que en realidad nada les importa, que danzando en torno a un caso lamentable y patético, pueden lograr credibilidad. Piensan que con esa actitud se conectan con la causa de los derechos humanos que siempre despreciaron y que cuando muchos de ellos fueron gobierno pisotearon descaradamente. Pero es que en algunos de ellos la miseria es ilimitada.

Este escribidor se refiere a la miseria espiritual, que consiste en la ausencia del sentido de dignidad que debe tener todo ser humano. Por eso la similitud que hay entre lo que hace esta clase política -la hipocresía que caracteriza sus actos- y la conducta en el plano animal de las aves carroñeras. Son de la misma especie de las zamuradas que, ciegamente, se abaten sobre el despojo para vivir de la muerte, ya que no tienen otra manera de lograr sus objetivos.-

“La zamurada”
Marciano
Diario Vea

actualidad » en esta sección

buscador