Foto: Jolitze Isea / Diario La Verdad

El diario zuliano La Verdad ofrece este jueves el escalofriante relato de lo ocurrido ayer en una clínica de Cabimas, cuando un tiroteo dejó a seis hombres muertos, en lo que es un capítulo más de la llamada “vendetta” del caso Meleán.

Este es el reporte de La Verdad:

La vendetta continúa. Una ráfaga de disparos irrumpió la tranquilidad de los pacientes, sus familiares y personal médico del Centro Clínico de Cabimas.

Uno de los muertos yacía en el pasillo principal, era el sicario, quien fue identificado como Marlon Alberto Hernández Colmenares, de 31 años. Tres de los verdugos pudieron huir

Aproximadamente a las 4.00 de la madrugada, cuatro hombres vestidos con chaquetas negras y logos de la Policía científica sometieron a Nicolás Alarcón, vigilante de la entrada del área de emergencia, subieron al segundo piso, llegaron a la sala de espera de la Unidad de Cuidados Intensivos y abrieron fuego contra los presentes. Los escoltas, en un intento por salvarle la vida a su patrón, Nelson Meleán, repelieron el ataque y fueron asesinados.

Las paredes del centro asistencial quedaron destrozadas por los impactos de balas. Los pasillos estaban cubiertos de sangre. Al principio reinó el hermetismo. Quienes podían entrar por la única puerta de acceso a la clínica lo hacían con discreción. Uno de los muertos yacía en el pasillo principal, era el sicario, quien fue identificado como Marlon Alberto Hernández Colmenares, de 31 años. Tres de los verdugos pudieron huir. Los presentes al saber que el hecho tenía que ver con los Meleán prefirieron callar.

Otro de los occisos fue identificado como Reinaldo José Meleán, de 21 años y apodado el “Rey de los Cielos”, quien era sobrino de Antonito Meleán e hijo de Nelson Meleán, quien permanecía desde el pasado martes en la UCI de ese centro asistencial tras recibir tres impactos de balas. La Policía científica informó que Reinaldo José poseía antecedentes por el delito tentativo de homicidio en el 2008.

Los escoltas abatidos fueron identificados como: Julio Antonio Paz (40), Yolmer Enrique Oliveros (39), José Ordóñez y Mervin José Cepeda (30), apodado el “Chicho Meleán”, quien estaba bajo presentación periódica por el delito de porte ilícito de armas desde el 2009 y quien al parecer era sobrino no reconocido de Nelson Meleán.

Al poco tiempo de desarrollarse el enfrentamiento, en un intento de evitarle un nuevo atentado, Nelson Meleán fue sacado del país bajo estricta vigilancia médica. Su estado de salud es estable.

Pesquisas preliminares

“Nelson Meleán es presuntamente señalado de ser el cabecilla de una banda dedicada al sicariato y cobro de vacunas, por lo que no se descarta que se trate de una guerra entre bandas”

Humberto Ramírez, director de la Policía científica en Zulia, informó que en el lugar de los hechos decomisaron cuatro armas de fuego: una pistola Pietro Beretta y tres revólveres Glock; todas nueve milímetros y la chaqueta con el logo del CICPC que portaba el sicario abatido, que será trasladada al departamento de Asuntos Internos para determinar si pertenece a algún funcionario activo de la Policía científica. Durante las pesquisas, los funcionarios localizaron en las adyacencias de la clínica un vehículo Mitsubishi color plata, placas STU-35Y.

“Nelson Meleán es presuntamente señalado de ser el cabecilla de una banda dedicada al sicariato y cobro de vacunas, por lo que no se descarta que se trate de una guerra entre bandas”.

Fuentes ligadas a la investigación informaron que las cámaras de seguridad instaladas en los pasillos del centro asistencial no funcionaron en su totalidad, por lo que se presume que las imágenes captadas no aportarán mayores datos a la investigación.

Temerarias acusaciones

Familiares de las víctimas acusaron a Mairene, Wilmer y Arsenio Matos de la muerte de sus parientes. Aseguraron que la dama en enero les manifestó públicamente que Nelson se había salvado de morir luego que lo intentaran asesinar en la carretera Falcón- Zulia, pero que ahora no se iba a escapar.

Acusaron también a José Luis Leal y a la familia Mavárez como cómplices del homicidio, puesto que han recibido en reiteradas oportunidades amenazas de muerte vía telefónica. Otro de los señalados por los integrantes de la familia Meleán es un funcionario de la Policía científica en Punto Fijo. “Rudeco Rodríguez facilitó las chaquetas con las siglas del CICPC usadas durante el sicariato”, precisó un familiar que prefirió mantenerse en el anonimato.

Le hicieron un llamado al presidente Hugo Chávez Frías a que ofrezca mayor seguridad en el país. “Estamos cansados de que por culpa de personas que utilizaron nuestro apellido para cometer delitos, ahora nuestra familia esté pagando las consecuencias. Nos quieren matar a todos”, aseguraron.

La vendetta no termina

Antonio Meleán, productor agropecuario de 69 años, fue asesinado el pasado 27 de diciembre de 2008 en una barbería ubicada en el centro comercial Taicupa, en Maracaibo. El 9 de marzo de 2009, el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, informó sobre la captura de Daniel David Leal Prieto, Jeison Yoel Yépez Aragón y José Gregorio Frías Quintero, presuntamente involucrados en el asesinato de Antonio Meleán.

La guerra no termina. A las 7.30 de la noche del pasado martes fue atacado Nelson Meleán, hermano de Antonito, en la sede del partido Acción Democrática mientras celebraba el aniversario de la organización política. Este es el tercer atentado que Meleán sufre en lo que va de año. Hace unos meses sobrevivió a un ataque en el sector El Mecocal en Los Puertos de Altagracia. También en el 2009 unos sujetos se hicieron pasar por policías y atacaron su residencia en Santa Rita.

Vía Diario La Verdad / Redacción de Sucesos

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