La estatal PDVSA supera ya el negocio petrolero y se ha convertido en el motor generalizado del gobierno de Chávez. Así lo dice un análisis de la AFP.

Cultiva e importa alimentos, repara calles, financia planes de educación y salud, construye casas, prevé producir neveras y ahora también fomentará el deporte olímpico, por esto, Petróleos de Venezuela se ha convertido en algo más que una estatal consagrada al negocio del oro negro.

La estatal petrolera se ha encargado de financiar 11 misiones sociales creadas por el gobierno en áreas de educación, capacitación laboral, atención a los indígenas y alfabetización, entre otros, y abarca así atribuciones que corresponderían normalmente a otros ministerios.

“La nueva PDVSA (…) está centrada en la batalla social por el avance de nuestro país. Hemos estado trabajando en cómo convertir a PDVSA en un elemento clave en la batalla social”, explicó recientemente Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y Energía y presidente de PDVSA.

La petrolera creó en 2007 la filial Pdvsa Agrícola para el cultivo y producción de alimentos, Pdvsa Industrial para la fabricación de muebles y electrodomésticos, entre otros, y la empresa Pdval, que importa y distribuye alimentos básicos a precios regulados por el gobierno.

En agosto, Chávez pidió que PDVSA abriera una oficina para atender el deporte de alto rendimiento y le encomendó que gestionara la toma de control de la industria cementera, recientemente nacionalizada.

Son pocas las grandes iniciativas que promueve el gobierno que no vengan acompañadas con el conocido logotipo rojo de PDVSA, empresa “rescatada” por el gobierno de Chávez tras un despido de más de 20.000 empleados, involucrados en una huelga que buscó la salida del mandatario en 2003.

PDVSA “perdió su misión de ser una corporacion que produjera hidrocarburos para perseguir el máximo beneficio de todos sus accionistas, que somos los venezolanos”, señaló a la AFP Diego González, ex gerente de PDVSA en yacimientos y gas.

“Hace tres años que no elabora un plan de negocios. Una empresa petrolera de esa magnitud tiene que trabajar planificadamente y no lo está haciendo, porque ya no es su negocio”, agregó.

La concentración de PDVSA en asuntos ajenos al petróleo es una de las causas del incumplimiento de sus metas de producción de crudo, según González.

“El plan de 2009 de (producir) 3,6 millones (de barriles diarios) era la meta de 2008, y la meta de producción petrolera (de) 5,8 millones ya no es para el 2012″, explicó.

En su informe de agosto, la OPEP coloca la producción real de Venezuela en 2,3 millones de barriles diarios, basándose en fuentes secundarias, y no en 3,3 millones de barriles como establece PDVSA.

En un país que depende principalmente del petróleo -representó el 93,69% de las exportaciones en el primer semestre de 2008, según datos oficiales-, PDVSA es considerada la “gallina de los huevos de oro”.

“PDVSA es quien cobra y produce petróleo, entonces es PDVSA la que hace todas esas cosas”, según Heliodoro Quintero, ex embajador de Venezuela en la OPEP.

Para González “PDVSA luce como la institución más organizadita” dentro del Estado venezolano. “El resto de los ministerios e institutos es inefiencia total”, aseguró.

La compañía, que exportó petróleo por 48.465 millones de dólares en el primer semestre del año, no está obligada a entregar esos recursos al Banco Central y puede transferirlos al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), para apoyar proyectos sociales y productivos.

Con la aprobación, a mediados de abril de este año, de una contribución especial llamada “ganancia súbita petrolera”, PDVSA ha entregado además al Estado 4.300 millones de dólares adicionales que se destinan al fortalecimiento de las “comunas socialistas”.

PDVSA es “una compañía, sin las ataduras burocráticas naturales históricas del Estado venezolano”, explicó Quintero.

A finales de agosto, la cesta de crudo venezolano se situaba en 109,39 dólares el barril, un 66,60% más que hace un año, según cifras oficiales.

Por Ramón Sahmkow CARACAS (AFP) © 2008 AFP

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