
La salida de Ramón Rodríguez Chacín del Ministerio del Interior es un momento propicio para recordar algunos aspectos de su gestión, marcada por la polémica y su constante acercamiento a las FARC.
Ramón Rodríguez Chacín anunció hoy que deja su cargo de Ministro del Interior de Venezuela, que desempeñó durante nueve meses no exentos de polémica en relación con los rehenes de las FARC y la cuestión de la inseguridad en el país.
Su fidelidad a Chávez data de antes de 1992, cuando secundó la fallida intentona golpista encabezada por el líder venezolano contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez.
Capitán de navío en situación de retiro, Rodríguez Chacín dejó por primera vez la jefatura del ministerio después del golpe de Estado del 11 de abril de 2002, cuando Chávez fue derrocado durante 48 horas.
Durante el tiempo que estuvo fuera del gabinete de Gobierno, intervino en políticas de seguridad del Estado, y se le adjudica la responsabilidad en la liberación negociada de venezolanos secuestrados dentro y fuera del país.
En los meses previos a su segunda designación como ministro del Interior, Rodríguez Chacín fue encargado por el presidente venezolano de “coordinar” la operación para lograr la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, ambas rehenes de las FARC
Ambas fueron finalmente entregadas por la guerrilla en enero, a una misión que fue a buscarlas a la selva colombiana, liderada por Rodríguez Chacín, ya entonces nombrado ministro de Interior.
Al mes siguiente, Rodríguez Chacín volvió a liderar una nueva misión venezolana en la selva de Colombia para rescatar en esa ocasión a cuatro congresistas colombianos en manos de la guerrilla.
En esas 2 oportunidades, varios sectores de oposición criticaron a Rodríguez Chacín por los saludos que dio a los guerrilleros. Las palabras del ministro fueron de apoyo y solidaridad, dirigiéndose a ellos como “camaradas”.
Puede ver de nuevo el polémico video del Ministro despidiéndose de los guerrilleros con su ya célebre “Mantengan ese espiritu, mantengan esa fuerza y cuenten con nosotros … ” pulsando aquí.
En las semanas siguientes, en pleno colapso de las relaciones entre Venezuela y Colombia, se cuestionó la relación del Gobierno venezolano, e incluso del propio Chávez, con la guerrilla del país vecino.
Rodríguez Chacín defendió la política de seguridad que ha desarrollado en esos meses y afirmó que hubo una “importante reducción” del índice de homicidios en el país, lo que refutan sectores de la oposición política y organismos de derechos humanos.
Fuertes críticas de sectores colombianos y venezolanos le habían venido señalando como el “hombre de las FARC en el Gobierno de Hugo Chávez”.
Chacín ha efectuado declaraciones que han levantado la indignación de los ciudadanos.
El pasado mes de mayo, el Ministro afirmó que “la gente ya no moría a manos del hampa sino por suicidios y accidentes”.
Semanas después, el 17 de junio, tuvo la desfachatez de afirmar que el brutal asesinato del periodista Javier García “no afectaba la seguridad ciudadana ya que el móvil era pasional”.
El colmo de los disparates de Rodríguez Chacín llegó el pasado 18 de agosto cuando afirmó que “la inseguridad ya no era un problema para los venezolanos”.
Sin embargo, la inseguridad según coinciden todos los sondeos, sigue siendo uno de los principales problemas que preocupan a los venezolanos que diariamente leen en la prensa informes de asesinatos y secuestros que el propio Rodríguez Chacín ha calificado de “mentiras”.
Según la oposición, se registran anualmente más de 10.000 asesinatos, la mayoría a tiros, en el país, aunque la falta de estadísticas oficiales recientes no permiten confirmar estas cifras.
El ministro saliente ha acusado además a la prensa opositora de promover una campaña en contra del Gobierno.
El hasta hoy ministro del Interior también ha defendido el éxito de la lucha contra el narcotráfico en Venezuela, en respuesta a las acusaciones de Estados Unidos de que el Gobierno de Chávez no colabora lo suficiente en esta materia.
Con información de Efe
