Dos hombres venden carne hoy, lunes 25 de octubre de 2010, en La Habana (Cuba). El Gobierno cubano puso en vigor la normativa para reducir las plantillas estatales y ampliar el trabajo por cuenta propia en la isla con la publicación de los decretos y reglamentos sobre estas medidas económicas en la Gaceta Oficial del país. EFE/Alejandro Ernesto

El gobierno de Cuba anunció el lunes controles e impuestos -como el de renta de hasta 50%- que regirán los nuevos pequeños negocios privados, en el plan de recorte de 500.000 empleos estatales, la medida de mayor impacto de las reformas con que busca levantar la maltrecha economía cubana.

Las regulaciones fueron publicadas en dos números de la Gaceta Oficial -también en internet (www.gacetaoficial.cu)- agotados a primera hora en estanquillos, echando a andar el proceso de reforma laboral anunciado en agosto por el presidente Raúl Castro.

El gobierno autorizó 178 oficios del llamado trabajo “por cuenta propia” para ampliar el exiguo sector privado, a fin de que absorba a la mayor parte de 500.000 empleos que eliminará de aquí a marzo de 2011, primera etapa de un plan para eliminar en cinco años más de un millón de puestos que sobran en el Estado, 20% de su fuerza laboral.

Un anciano camina hoy, lunes 25 de octubre de 2010, frente a un cartel pintado en una caseta de tiro deportivo en La Habana (Cuba). El Gobierno cubano puso en vigor la normativa para reducir las plantillas estatales y ampliar el trabajo por cuenta propia en la isla con la publicación de los decretos y reglamentos sobre estas medidas económicas en la Gaceta Oficial del país. EFE/Alejandro Ernesto
Un cerrajero trabaja en su taller particular hoy, lunes 25 de octubre de 2010, frente a un cartel pintado en una caseta de tiro deportivo en La Habana (Cuba). El Gobierno cubano puso en vigor la normativa para reducir las plantillas estatales y ampliar el trabajo por cuenta propia en la isla con la publicación de los decretos y reglamentos sobre estas medidas económicas en la Gaceta Oficial del país. EFE/Alejandro Ernesto

La mayoría de esas actividades se realizan ilegalmente -muchas con tolerancia oficial- pero los “cuentrapropistas” deberán inscribirlas y pagar cuatro tributos: un impuesto de 25% a 50% sobre la renta, 10% sobre ventas o servicios, 25% por contratación de empleados y 25% de cotización a la seguridad social, según lo publicado en La Gaceta.

El impuesto sobre la renta se regirá por una escala que parte de 25% para ingresos de 5.000 pesos cubanos (unos 200 dólares) al año hasta 50% -uno de los más altos de América Latina- para los superiores a 50.000 pesos (unos 2.000 dólares).

El empleo de mano de obra fuera de la familiar es novedad y se permitirá en 83 de las 178 actividades, lo que abre vía a la pequeña y mediana empresa -abolida en 1968 por Fidel Castro- pero el impuesto que lo grava se calcula sobre las remuneraciones a cada trabajador -si se contratan muchos se paga más- para evitar “concentración de riqueza”, según el diario Granma.

Hasta 2009 había registrados en Cuba 143.000 pequeños negocios -con mano de obra familiar- autorizados en los años 90 para hacer frente a la crisis económica por la caída de la Unión Soviética, sostén de la isla durante tres décadas.

En Cuba, donde rigen el peso cubano y el convertible (CUC, 1 equivalente a 1.20 dólar), el gobierno permitirá también a los cubanos alquilar sus casas en CUC a extranjeros, además de en moneda nacional a los cubanos, así como rentar espacios para pequeños negocios.

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Para los arriendos en moneda fuerte, el impuesto mensual por una vivienda de una habitación será de 150 CUC -aumentará en 50% por cada cuarto si tiene más-; por el alquiler de una habitación serán 200 y el de espacios irá de 20 a 100.

Las medidas de Raúl Castro, quien sustituyó en el mando a su hermano Fidel hace cuatro años, suponen cambios considerables en un país de economía controlada en un 95% por el Estado, sin cultura impositiva y donde la iniciativa privada es casi nula.

El gobierno lleva a cabo una intensa campaña para lograr que los cubanos, que tiene salud y educación gratuita, alimentación y servicios subsidiados, aprendan a pagar impuestos, y anunció que aplicará “todo el peso de la ley”, con altas multas, decomisos y confiscaciones, a los que evadan impuestos o irrespeten normas.

Muchos recibieron las medidas como opción de empleo y de mejorar su nivel de vida pues el Estado paga 20 dólares de salario al mes, pero otros se muestran pesimistas por el peso de los tributos, la falta de un mercado mayorista de insumos o de materia prima, o excesivos controles.

Economistas cubanos advierten que la reforma laboral podría disparar el desempleo si no está acompañada de medidas de estímulo y ayuda a la iniciativa privada, como créditos -en estudio pero aún no anunciada por el Banco Central- o el permiso a los cuentrapropistas de importación de insumos, ante la incapacidad del Estado de abrir un mercado mayorista.

“Falta acompañar estos cambios con leyes que creen confianza para la inversión de esfuerzos y dinero en emprendimientos privados”, advirtieron los economistas Pavel Vidal y Omar Evrleny Pérez en la revista católica Espacio Laical.

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Por: Isabel Sánchez
Vía AFP

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