Venezuela y Rusia firman carta de intención para observar Basura Espacial
Representantes del Instituto Keldysh de Matemáticas Aplicadas, perteneciente a la Academia de Ciencias de Rusia y del Centro de Investigaciones de Astronomía “Francisco J. Duarte”, CIDA, firmaron una carta de intención que logra acuerdos de cooperación entre ambas instituciones para la observación de la basura espacial.
Este convenio contempla la participación del personal científico venezolano al igual que estudiantes.
Los telescopios se instalarán en los terrenos del Observatorio Astronómico Nacional de Llano del Hato (OAN) desde donde el personal ruso podrá hacer observaciones.
El objetivo es establecer una red de observaciones en el mundo que permita estudiar y hacer la mejor indagación posible de toda la órbita terrestre y así crear un mapa de esa zona espacial con un seguimiento confiable y de alta calidad.
La chatarra o basura espacial, está compuesta principalmente por restos de naves y cohetes lanzados al espacio desde la Tierra, así como satélites fuera de uso o averiados.
Se calcula que el número de estos restos aumenta a ritmo de 5% cada año, por lo que se suponen una amenaza para los equipos y personas que entran en la órbita terrestre.
Venezuela ya se encuentra activa en la carrera espacial desde el año 2008 con la puesta en órbita del VENESAT-1 o Satélite de Telecomunicaciones Simón Bolívar, por lo que estas observaciones garantizan su seguridad al igual que la de otros satélites.
La mayoría de estos desechos se vaporizan si llegasen a hacer contacto en nuestra atmósfera, de modo que en ese sentido, no suelen suponer un peligro directo para el planeta, sin embargo, existen evidencias de estas chatarras espaciales de gran tamaño que no se incineran por completo y entran en la atmósfera de la Tierra impactando con la superficie.
El lograr establecer una red de observatorios o estaciones de observación, para el seguimiento de estos cuerpos o basura espacial que pueden poner en peligro a satélites geoestacionarios, permite no sólo advertir o programar con anticipación, maniobras de reajuste en estos últimos, sino que facilita las investigación de sus características físicas, tales como: su tamaño, peso, color, tipo de material, entre otros.
De esta manera, el OAN de Venezuela pasa a formar parte de esta red internacional para las observaciones del espacio ultraterrestre, integrando a nuestro país en este convenio multinacional que reúne diferentes talentos y experticias científico-técnica en el área de la investigación aeroespacial.
Vía “AVN”
