captura VTV. Imagen de los panfletos que estarían supuestamente repartiendo miembros del partido Voluntad Popular en la estación Popatria, del Metro de Caracas

El ministro del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés, informó este viernes que miembros del partido Voluntad Popular participaron activamente en el secuestro y sabotaje de dos trenes del Metro de Caracas en la estación Propatria, ubicada en el oeste de la capital.

“En la estación estaban repartiendo unos panfletos de Voluntad Popular que eran una especie de encuesta en la que le preguntaban a la gente: “¿El problema del Metro es mediático o ineficiencia del Gobierno?”, destacó Garcés en entrevista a AVN.

“No fue una protesta, fue un secuestro”, agregó el Ministro, quien enfatizó que el móvil político quedó demostrado durante el sabotaje con la presencia de los panfletos del grupo opositor, lo cual desvirtuó el supuesto carácter “espontáneo” de la manifestación.

Ya hay unas personas que fueron identificados como actores políticos. Ellos trancaron el sistema y ante la negativa de colaborar para restablecer el servicio, la policía actuó y actualmente están presentándose a la justicia porque fueron capturados en flagrancia”, informó el titular de la cartera.

Luego de las declaraciones del Ministro, se conoció un comunicado de Voluntad Popular en el que el grupo opositor reconoció que se encontraba en la estación Propatria “haciendo una consulta pública sobre el funcionamiento del subterráneo” en el momento de los hechos.

“La gente está cansada y sabe que el problema del Metro es culpa del Gobierno y no un simple evento mediático”, indicaron miembros de Voluntad Popular, según reseñó el diario El Nacional.

Acto premeditado

El ministro Garcés, al igual que el director de la Policía Nacional Bolivariana, sostuvo que los actos de este viernes fueron premeditados y propiciados por grupos que “habían estado en anteriores labores de agitación buscando caldear los ánimos y confundir a la gente”.

“Eso se había presentado de manera esporádica en otras oportunidades”, puntualizó el Ministro, al tiempo que señaló que los organismos de seguridad e inteligencia estarán desplegados en el transporte subterráneo para evitar que se produzcan hechos similares que afecten el normal funcionamiento del sistema.

“Las personas que interrumpan el servicio premeditadamente, haciéndole daño a la libre circulación de los usuarios, tendrán la respuesta policial que amerite el caso”, agregó.

Asimismo, Garcés consideró que los ataques de ciertos grupos políticos al Metro de Caracas se debe que el sistema transporta a casi 40% de la población de la capital y cualquier irregularidad afecta a más de dos millones de usuarios.

El metro ha presentado algunas fallas mecánicas un poco mayores de lo común y hay gente que quiere tomar eso como un motivo político. En vez de apoyar las labores intensivas de mantenimiento que se están realizando a fin de recuperar el sistema, lo que buscan es entorpecer y crear caos con acciones de ese tipo”, indicó.

Violencia injustificada

El titular de transporte y comunicaciones reconoció que se han presentado algunas fallas en el sistema pero insistió en que “ninguna molestia de usuarios puede justificar el secuestro de dos trenes”.

Es cierto que hay algunos problemas, no lo negamos, pero los estamos corrigiendo de manera intensiva y se han aprobado recursos extraordinarios para que el sistema tenga un mantenimiento acorde”, aseveró Garcés, quien recalcó que la violencia desmereció “cualquier observación que pudieran haber esas personas a la situación del Metro”.

Y es que la “protesta espontánea” —que incluyó los volantes impresos, consignas políticas y golpes a los vidrios de los vagones— se originó luego que una falla mecánica en la estación Agua Salud obligara a desalojar uno de los trenes en la estación Propatria para sustituirlo por otro.

Sin embargo, la actitud asumida por 33 personas que se negaron a bajar de la unidad que iba a ser sustituida generó un retraso de tres horas en todo el sistema, tiempo que se hubiese reducido a 3 o 4 minutos de haberse no haberse obstaculizado el procedimiento normal que realiza el Metro en esos casos.

No sólo no se querían bajar del tren sino que impidieron la salida del otro y llamaban a gente por teléfono para que se sumaran a la convocatoria”, explicó el Ministro.

Ante la imposibilidad de establecer un diálogo con ese minúsculo grupo de personas, las autoridades procedieron a la detención de los ciudadanos por su presunta responsabilidad en el acto de sabotaje y actualmente se encuentran a la orden del Ministerio Público.

Vía AVN

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