Guerrilleros izquierdistas y desmovilizados de los grupos paramilitares de ultraderecha, antiguos enemigos acérrimos en medio del conflicto interno de Colombia, mantienen actualmente una peligrosa alianza alrededor del narcotráfico, denunció el miércoles un alto oficial.

FOTO: John Vizcaino

El director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, dijo que varios frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), están aliados con grupos armados ilegales integrados por antiguos integrantes de los paramilitares de ultraderecha.

El experimentado oficial de 51 años, 32 combatiendo el crimen en la policía, admitió que la alianza entre los antiguos enemigos es una muestra de la degradación de la violencia y del conflicto de Colombia, de más de cuatro décadas.

“El narcotráfico es el punto de ensamble de bandas criminales, es el punto de convergencia de organizaciones en crisis, es el punto de convergencia de organizaciones degradadas como resultado de la presión institucional”, dijo Naranjo en una entrevista con Reuters.

“Ellos saben que lo único que hace posible la guerra en Colombia, la sostenibilidad de esa violencia indiscriminada, terrorista, son las finanzas del narcotráfico”, agregó.

Naranjo sostuvo que la alianza de antiguos paramilitares y guerrilleros es un nuevo reto para las Fuerzas Armadas.

“Es una alianza peligrosa, retadora, que habla de la degradación de la violencia, donde está claro que en Colombia no hay movimientos guerrilleros insurgentes, hay grupos terroristas valiéndose del narcotráfico para intimidar a la población, para desafiar al Estado y producir un daño letal a la comunidad internacional con el tráfico de drogas”, afirmó.

El oficial reveló que en varias zonas del país las FARC están “fusionadas en una operación mafiosa” con grupos ilegales armados conformados por antiguos paramilitares.

Las FARC han recibido varios golpes militares por una ofensiva liderada por el presidente Alvaro Uribe en la que han muerto en más de un año varios de sus principales comandantes como Raúl Reyes, Iván Ríos, Tomás Medina Caracas, Martín Caballero, Jota Jota y Jesús Agudelo, alias “El Paisa”.

NUEVOS CAPOS

Adicionalmente, miles de combatientes del grupo rebelde, considerado por Estados Unidos y la Unión Europea como una organización terrorista, desertaron en los últimos años.

El ELN, la segunda fuerza rebelde del país, tiene un escaso poder militar por la ofensiva que enfrentó en los últimos años del Ejército y los paramilitares, según fuentes de seguridad.

Aunque el Gobierno y los escuadrones de ultraderecha concluyeron una negociación de paz en la que más de 31.000 combatientes de esos grupos depusieron las armas, en varias zonas del país aparecieron grupos armados ilegales vinculados con el narcotráfico y conformados por antiguos paramilitares.

Colombia es considerado como el primer productor mundial de cocaína con 610 toneladas anuales y esa actividad es el combustible que financia el conflicto interno, de acuerdo con el Gobierno.

Naranjo, antes de viajar a Europa para participar en una cumbre de la Interpol, declaró que la alianza entre guerrilla y paramilitares está implícita para otros delitos como el tráfico de armas.

El oficial sostuvo que las organizaciones colombianas de narcotraficantes se subordinaron a las mexicanas y que en la actualidad los carteles no existen como empresas del crimen.

“Está siendo derrotado el antiguo modelo de cartel por estructuras altamente móviles que se desplazan por América y Europa, que pueden hacer negocios en Cancún o situarse en Cali o Medellín, que pueden estar en Panamá o Buenos Aires”, dijo.

“Ya no hay un principio de control territorial, lo que uno ve son alianzas perversas de narcotraficantes que hoy se mueven con una visión globalizada del negocio de las drogas”, afirmó.

Naranjo reveló que actualmente los jefes del narcotráfico en Colombia son Daniel Rendón, alias “don Mario”, Daniel Barrera, alias “El loco Barrera” y Pedro Guerrero, alias “Cuchillo”.

Rendón Herrera y Guerrero fueron comandantes paramilitares que se desmovilizaron en la negociación de paz con el Gobierno y ahora mantienen alianzas con la guerrilla, mientras que Barrera ha trabajado con las FARC desde hace años.

Según el oficial, la mayoría de cocaína que se produce en Colombia sale a través de Venezuela desde donde se envía a países de Africa que sirven de depósitos antes de ser enviada a Europa, mientras que la droga que va a Estados Unidos se despacha por vía marítima a través del océano Pacífico.

Vía Reuters

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