El pueblo rapa nui demandó hoy al Estado chileno en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en medio de un conflicto por tierras y autonomía que puso incluso en entredicho la soberanía de Chile sobre Isla de Pascua.

La demanda, hecha por el abogado Leonardo Crippa a través del Indian Law Resource Center de Washington, fue interpuesta luego que 24 rapa nui resultaran heridos en un desalojo policial, que buscaba poner fin a la ocupación de predios en la ínsula.

La demanda, que pide medidas cautelares, acompañó fotografías de los lesionados y acotó que “la recuperación de tierras ancestrales por los clanes rapa nui se hace en forma pacífica, no violenta”.

En ese marco, el gobierno y la oposición chilenas volvieron a dividirse por el conflicto, cuyo eje es la autonomía y control territorial que el Estado chileno reconoce o no al pueblo rapa nui.

La crisis, en la que los aborígenes amenazan con independizarse de Chile o recurrir ante la Corte Internacional de La Haya, amenaza con escalar ante la falta de consensos.

“Quiero pedir más diálogo y menos lumazos (golpes)” dijo ante ello el senador por la zona, Ricardo Lagos Weber, lo que desató la réplica hoy del Ejecutivo.

“Son declaraciones que tienden a sacar provecho de aquellas materias que son de sufrimiento y de preocupación de la gente”, recriminó el viceministro de Interior, Rodrigo Ubilla.

La situación recrudeció especialmente el viernes, cuando las autoridades desalojaron policialmente uno de los nueve sitios ocupados por los rapa nui que reclaman varios predios como suyos.

“El atropello a los derechos de la gente de la isla es tremendo”, reclamó ante la crisis uno de los activistas rapa nui, identificado como Raúl Teao.

En agosto, el presidente del Parlamento Rapa Nui, Leviante Araki Araki, advirtió que Isla de Pascua se independizará de Chile y se unirá a la Polinesia si el gobierno no acepta sus exigencias.

“Ya firmamos un tratado con la Unión Polinesia. Nos vamos para allá, porque el gobierno de turno no ha cumplido con los rapa nui”, dijo el líder de la ínsula, situada a 3.500 kilómetros de Chile.

El conflicto, que tiene como antecedente un equívoco tratado de cesión de soberanía de 1888, surge por la demanda de los isleños de recuperar tierras ancestrales en propiedad del Estado chileno hoy, algunas de las cuales además fueron cedidas a privados.

“El pueblo rapa nui tiene que administrar su propiedad en conjunto con el gobierno chileno. Si no nos hacen caso, nosotros nos vamos al Pacífico”, insistió Araki.

Los rapa nui, unos 3.000 habitantes en la isla, también solicitan frenar la migración turística a la zona, además de una mayor inversión pública en salud, educación y fomento productivo.

Los rapa nui, cuya isla tiene 163 kilómetros cuadrados, se diferencian cultural y físicamente del resto de los chilenos, pues su origen es polinesio, zona con la que mantienen contacto activo.

Tras varias guerras internas, que los dejaron al borde de su extinción, los rapa nui sufrieron sucesivas colonizaciones, hasta el asentamiento definitivo de su relación con Chile.

El 9 de septiembre de 1888, Chile consiguió la firma de un tratado con los nativos, representados en el acto por el rey Atamu Tekena.

El acuerdo fue redactado en dos documentos, uno en español y otro en una mezcla de rapa nui y tahitiano.

El texto en español habla de cesión de soberanía a Chile, reconociendo a los jefes rapa nui sus títulos políticos. El texto en rapa nui y tahitiano no habla de cesión de tierras.

La tradición oral rapa nui indica que el rey Atamu Tekena tomó un trozo de pasto con tierra, entregándole el pasto a los emisarios chilenos, quedándose con la tierra, en señal del dominio de ella.

Fue en 1966 cuando los isleños, que vivieron en condiciones de esclavitud hasta este siglo, obtuvieron la ciudadanía chilena completa. Antes ni siquiera podían circular por la ínsula.

Recientemente además Isla de Pascua fue declarada territorio especial, con ciertos niveles de autonomía.

VÍA DPA

actualidad » en esta sección

buscador