El presidente colombiano, Alvaro Uribe, dijo este martes que el gobierno y las Fuerzas Militares trabajan intensamente, con paciencia y persistencia, en los operativos para encontrar a Alfonso Cano, el recientemente designado jefe de la guerrilla de las FARC.
“Frente a Raúl Reyes hicimos seis intentos”, recordó Uribe a la radio Caracol de Bogotá, al referirse al operativo militar que permitió dar muerte al número dos de las FARC en un campamento en Ecuador, el pasado 1 de marzo.
“En esto hay que tener tres cosas: prudencia en las palabras, persistencia en la acción y paciencia para esperar los resultados“, señaló el mandatario.
El jueves pasado, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, aseguró a periodistas que Cano había sido herido hace dos meses en una mano durante un combate en el centro del país.
“Ya nos han confirmado que sí está herido. Está herido en una mano“, precisó Santos tras señalar que el Ejército busca cerrar el círculo sobre el jefe rebelde, aunque admitió que para ello hace falta “un tiempito”.
Cano reemplazó al fundador y líder histórico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda (alias ‘Tirofijo’), quien falleció en marzo pasado a causa de un infarto cardíaco, según señaló la organización rebelde.
Sin embargo, hoy, el diario “El Espectador” afirma que, según informes de inteligencia militar, Cano estaría oculto en un sector del Cañón de las Hermosas: el páramo de Barragán, en el municipio de Roncesvalles, sur occidente del Tolima, a 3.600 metros de altura, con pocos hombres y sin armas antiaéreas.
Desde febrero pasado, más de 2.500 hombres de la Sexta Brigada y la Quinta División buscan sin descanso a Cano, en un operativo que comenzó el 4 de febrero en el Cañón de las Hermosas, entre Chaparral y Rioblanco, en el sur del departamento, y que se denominó ‘Operación Fuerte’ en su primera etapa y ahora se llama ‘Operación Atenea’.
“Fue una intervención osada donde hubo desembarcos nocturnos en los cuales la guerrilla fue sorprendida”, afirmó el comandante de la Sexta Brigada en Ibagué, coronel Ricardo Bernal.
Iniciando la maniobra, ocho hombres del Ejército, entre suboficiales y soldados murieron víctimas de minas antipersona.
Las estadísticas muestran que en el transcurso de estos meses, 71 guerrilleros de los frentes 21 y 50, entre ellos los cabecillas alias El Pollo Efraín y Walter han muerto en los combates.
Asimismo, 26 más se han desmovilizado y le han contado a los uniformados sobre la fuga masiva de rebeldes de las filas. Días atrás se entregó a las autoridades alias Júnior, quien hacía parte de la seguridad de Jerónimo Galeno, siguiente en el mando del Comando Conjunto Central.
Él les contó a los militares que la guerrilla está muy aburrida porque la campaña militar tiene a las Farc aguantando hambre, señala un informe del Ejército.
De acuerdo con algunos documentos de inteligencia, el ideólogo de las Farc, Alfonso Cano, resultó herido en un brazo hace seis meses, como resultado de los bombardeos que las tropas realizaron en la vereda El Diamante, donde lograron situar su campamento.
Se indica que el guerrillero pudo escapar del acoso de los helicópteros y llegó hasta el sector rural de Roncesvalles en busca de asistencia médica, pero no la encontró porque el Ejército contactó a los galenos y los instó a no salir del pueblo.
Según el coronel Bernal, Cano ha buscado zonas de inmensas alturas como una estrategia y casi la única salida, porque él sabe que allí el clima no favorece la entrada de los uniformados tanto de forma aérea como terrestre. Sin embargo, los operativos se mantienen.
La razón para capturar o dar de baja al ideólogo de las Farc es más fuerte desde que Alfonso Cano fue nombrado como jefe máximo de las Farc y por eso le tienen cerrado el paso. El objetivo es evitar que sus hombres lo saquen de la zona y lo ubiquen en un lugar más seguro.
Con información de AFP y El Espectador (Colombia)
