Foto: Fancy/Veer

Petróleos de Venezuela, asumirá a partir del próximo lunes el control de las 10 empresas privadas que se encargan de la distribución y venta al mayor de gasolina, entre las que se incluye la compañía Llano Petrol, cuyo accionista mayoritario es Industrias Venoco.

La adquisición de Llano Petrol fue uno de los últimos negocios que concretaron Franklin Durán y Carlos Kaufmann como miembros de la junta directiva de Venoco, antes de que fueran detenidos en Estados Unidos por el caso de la maleta con 800.000 dólares.

La decisión de Pdvsa de asumir las empresas mayoristas del negocio de la gasolina, ocurre una vez que transcurrieron los 60 días de transición que fijó la Ley de Reordenamiento del Mercado Interno de los Combustibles Líquidos, y en la cual se dispuso que la petrolera estatal, a través de su filial Deltaven, asumirá el control sobre estas compañías.

Esa legislación fue aprobada hace dos meses por la Asamblea Nacional, entró en vigencia el pasado 18 de septiembre y posteriormente el Ministerio de Energía y Petróleo designó los comités de transición para la negociación con cada una las empresas privadas foráneas y locales.

Ese despacho le dio prioridad a las conversaciones con las compañías que se encargan de la distribución, y se dejó para una segunda fase los acuerdos con las empresas que están encargadas del transporte de combustible.

En lo que respecta a las firmas mayoristas, aún está por definir el monto que Petróleos de Venezuela pagará por la absorción de esas compañías, pero una fuente vinculada con la empresa aseguró, que hay avances sobre la cantidad que cancelarán, con excepción de Venoco.

En la ley se señala que si las negociaciones resultan infructuosas, el ministerio tiene autorización para iniciar un proceso de expropiación, es decir, el Ejecutivo no requiere que la Asamblea Nacional haga la declaratoria de utilidad pública de la empresa, toda vez que en el artículo 3 de la referida legislación ya se incluyó esta disposición, lo que permite cualquier acción legal por el Gobierno, comenzando por la posibilidad de concretar un procedimiento de ocupación previa.

Por otro lado, Deltaven será la única empresa encargada de la distribución de gasolina en todo el país y por eso las estaciones de servicio pasarán a exhibir la marca PDV, pero eso no implica que la propiedad de los establecimientos, que están en posesión de particulares, pase a formar parte de los activos de Pdvsa.

Las autoridades de la empresa se encargaron de aclarar que el proceso de nacionalización sólo incluía las empresas mayoristas, distribuidoras; y a las compañías transportistas que muestren un monopolio geográfico o concentración de mercado, según determine un estudio que deberá hacer el Ministerio de Energía y Petróleo.

En lo que se refiere al área de transporte, hasta el momento están en lista 100 compañías que calificarían para ser asumidas por el Estado venezolano, pero aún falta por definir los comités de transición para varias de estas empresas para iniciar las negociaciones con el fin de determinar si continúan en este negocio u optan por una indemnización de Pdvsa.

Una de las razones que tuvo el Gobierno para anunciar la nacionalización en las ventas al mayor y de buena parte del transporte de la gasolina, es el incremento que ha tenido el contrabando de combustible hacia Colombia, Brasil e incluso islas del Caribe, el cual, según cifras extraoficiales alcanza volúmenes por 100.000 barriles diarios.

No obstante, en criterio de expertos esa venta ilegal continuará, pese al control estatal, debido a la diferencia de precios entre lo que paga un consumidor por litro de gasolina en Venezuela (4 centavos de dólares), mientras que en naciones vecinas se expende a precios internacionales, que en algunos casos se situaron por encima de un dólar, sobre todo a mediados de año, cuando la cotización del crudo alcanzó la cifra record de 147 dólares por barril.

Vía El Nacional

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