El presidente colombiano, Alvaro Uribe, sostuvo este miércoles una conversación telefónica con el mandatario electo de Estados Unidos, Barack Obama, que giró en torno a un pactado Tratado de Libre Comercio (TLC) congelado por el Congreso estadounidense, según una fuente gubernamental.
“Conversaron durante unos 10 minutos pero no conozco detalles. Sólo sé que trataron del tema del TLC y que según dijo el presidente (Uribe) al término de la conversación, su diálogo con Obama fue muy constructivo”, señaló a la AFP una fuente del Palacio de Nariño, sede presidencial.
Según la fuente, que requirió del anonimato, Uribe “tuvo oportunidad de explicarle la compleja situación colombiana y la urgente necesidad que para el comercio colombiano representa la aprobación del legislativo americano (estadounidense) al TLC”.
El lunes, Uribe había conversado telefónicamente con el vicepresidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, también sobre el mismo tema.
El actual secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, dijo al capitalino diario El Espectador que el TLC es “una prioridad” para el gobierno saliente.
“Esta es la semana más importante y el presidente Bush ha reiterado la necesidad del TLC con Colombia. Esperamos que los demócratas lo entiendan”, señaló Gutiérrez en la entrevista publicada este miércoles.
Las conversaciones telefónicas se dan en momentos en que el gobierno colombiano busca afanosamente que el Congreso de Estados Unidos ratifique en sesiones extraordinarias el TLC negociado entre los dos países.
El acuerdo entre Colombia y Estados Unidos negociado por Uribe con el presidente saliente, George W. Bush, enfrenta el bloqueo de congresistas demócratas en Washington. Bogotá aspira a lograr su aprobación antes del término de la gestión republicana, el 20 de enero, cuando Obama asumirá el poder.
El partido Demócrata mantiene bloqueado el acuerdo exigiendo que Bogotá resuelva el problema de los asesinatos de sindicalistas y aclare el escándalo por nexos de políticos del entorno de Uribe con paramilitares de extrema derecha.
Vía Agence France-Presse
