
La ex rehén colombiana Ingrid Betancourt llegó anoche a Quito para reunirse hoy con el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y agradecerle sus gestiones a favor de los secuestrados de la guerrilla de las FARC.
Fotos: AFP PHOTO
Betancourt arribó después de las 20H30 locales (01H30 GMT) procedente de Bogotá y salió del aeropuerto fuertemente custodiada hacia un sitio no especificado.
La política colombo francesa, quien estuvo en poder de las FARC seis años, se entrevistará con Correa este lunes y luego ofrecerá una conferencia de prensa, según fuentes oficiales consultadas por la AFP.
La ex candidata presidencial, liberada por el ejército colombiano en julio pasado junto con otros 14 rehenes, inició en Quito una gira que la llevará por varios países latinoamericanos luego de su inesperado regreso a Bogotá este sábado.
“Al presidente Rafael Correa yo lo estimo, lo quiero muchísimo, le debo mucho. El se implicó mucho y quiso sacarnos de allá. Se la jugó por nosotros”, dijo Betancourt durante su paso por la capital colombiana.
Correa mantiene rotas desde marzo sus relaciones diplomáticas con el gobierno colombiano, a raíz de un ataque de Colombia contra un campamento rebelde en territorio ecuatoriano.
Quito denunció en su momento que el bombardeo frustró la liberación de Betancourt y otros secuestrados, que según el gobierno debía darse en Ecuador tras una serie de contactos con el grupo rebelde.
“A mi me preocupa, como a todos nos preocupa, que haya distancia entre el presidente Uribe y el presidente Correa. Yo sí quiero que haya buenas relaciones entre Ecuador y Colombia”, señaló la política colombo francesa.
Correa envió una carta a Betancourt a los pocos días de haber sido liberada, expresándole su sorpresa y dolor por unos comentarios en que apoyaba el ataque colombiano del 1 de marzo.
Entrevista a Ingrid Betancourt

BOGOTA, 1 diciembre 2008 (AFP) - La ex rehén de la guerrilla de las FARC, Ingrid Betancourt, se declaró el domingo “feliz” por haber regresado a su país por pocas horas, pero también se mostró preocupada por la “impunidad” que hay en Colombia, en una entrevista con AFP antes de iniciar una gira suramericana.
“Hay demasiada impunidad de los que tienen poder”, se lamentó Betancourt al ser preguntada sobre su visión de la situación de derechos humanos en Colombia, su país natal al que volvió sorpresivamente el sábado luego de haberse ido el 3 de julio pasado, veinticuatro horas después de haber recuperado su libertad.
Sin embargo, estimó que “el país avanza, pero todavía queda mucho, mucho por hacer, en particular en el tema de derechos humanos y en cuanto al tema social, porque hay demasiadas diferencias entre los que tienen y los que no”.
Betancourt pasó poco más de seis años secuestrada en la selva en poder de la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que la tomó cautiva cuando realizaba campaña electoral a la presidencia de Colombia por el partido verde Oxígeno, sin ninguna posibilidad de acuerdo con las encuestas.
“Quisiera que hubiera más responsabilidad para tratar el corazón del problema. El corazón del problema es que hay demasiada impunidad de quienes tienen poder, medios, contactos”, insistió en sus declaraciones a la AFP pocas horas antes de viajar a Ecuador, primera etapa de su gira.
Respecto a las “ejecuciones extrajudiciales” que se han venido denunciando desde octubre y han llevado al presidente Alvaro Uribe a ordenar una purga histórica en el Ejército, Betancourt las consideró simples “asesinatos”.
Es “una doble moral en virtud de la cual los unos son criminales y los otros mujeres y hombres que han cometido errores”, añadió, al descalificar la diferenciación entre asesinatos y ejecuciones.
La ex candidata presidencial desistió de continuar en la actividad política tras su liberación a pedido de sus dos hijos, que también le han pedido que no regrese a Colombia por razones de seguridad, según ha manifestado.
Betancourt, quien también tiene la nacionalidad francesa de su primer marido, se instaló en París, pero confesó que “cuando estoy en Francia quiero estar aquí (Bogotá), y cuando estoy aquí quiero estar en Francia. Es siempre lo mismo, uno siempre echa algo de menos”, dijo con resignación.
Sin embargo, aseguró: “si fuera posible me gustaría pasar más tiempo aquí”.
Dijo haber sentido “mucha felicidad” al volver a su país, aunque sólo fuera por 24 horas.
“Necesitaba estar aquí, regenerarme, estar con los míos, en mi casa”, explicó, añadiendo que si pudiera viviría entre Colombia y Europa.
Respecto a la decisión de realizar una gira por la región que la llevará además a Perú, Chile, Argentina, Brasil, Bolivia y Venezuela, dijo: “pensaba: yo iba a vivir la Navidad y va a ser maravilloso, pero, ¿qué hay para ellos ?” (sus antiguos compañeros de cautiverio).
Y destacó que se encuentran “sin esperanzas” debido a que “no hay ningún contacto entre el gobierno y las FARC”.
Las FARC mantienen secuestrados a dos políticos y 26 policías y militares que proponen canjear por unos 500 de sus militantes presos, incluidos tres en Estados Unidos.
Es precisamente por ellos que decidió realizar el periplo internacional. “Quiero intentar construir un espacio en el cual no haya egos, crear una atmósfera para que (las partes) se puedan encontrar”, anunció.
Finalmente la ex rehén confesó haberse “dejado llevar por la felicidad” cuando divisó la ciudad de Bogotá desde los aires, apenas minutos antes de aterrizar en esta ciudad que volvió a dejar este domingo.
Por Michaela Cancela-Kieffer
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