El ex presidente Ricardo Lagos expresó este jueves su negativa final a ser candidato presidencial por el oficialismo en la elección de 2009 en Chile, dejando el camino servido al secretario de la OEA, José Miguel Insulza, que ahora podría lanzar definitivamente su candidatura.

El ex mandatario (2000-2006) afirmó en una concurrida rueda de prensa que no será candidato por la Concertación, la coalición oficialista de cuatro partidos de centro e izquierda que gobierna Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990.

“No soy ni seré candidato presidencial”, anunció Lagos.

“Como ex presidente de la República, estimo que mi contribución al país no pasa por volver a ser candidato presidencial sino colaborando en la renovación de las ideas y de las dirigencias”, insistió.

Histórica figura política de la Concertación, Lagos cerró la puerta a una eventual repostulación, después de que su nombre sonó durante meses como posible candidato.

Su bajada, que se suma a la de la senadora demócrata cristiana Soledad Alvear, despeja el camino a Insulza, el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene el apoyo de los dirigentes del Partido Socialista (PS).

Insulza, sin embargo, no ha anunciado su candidatura e incluso hace poco tiempo pidió al PS posponer su proclamación a la espera de mayor unidad en torno a su nombre, una actitud criticada por analistas que esperaban mayor audacia de su parte.

“La bajada de Lagos le facilita las cosas a Insulza, pero el Secretario General podría haber estado en una mucho mejor posición si ya hubiera anunciado su candidatura”, señaló el analista político Patricio Navia a la AFP.

“Ahora da la impresión de que Insulza irá porque no hay otro. Si hubiera anunciado antes su candidatura, la bajada de Lagos sería interpretada como una demostración del poder de Insulza”, añadió.

El oficialismo definirá en abril a su candidato único en una elección primaria.

El camino de Insulza para convertirse en abanderado único, en todo caso, no estará libre de escollos.

Mientras Lagos coqueteaba con la prensa sin definir su postura y la figura de Insulza se diluía desde Washington, emergió el ex presidente Eduardo Frei, una carta “interesante” para enfrentar al candidato de la derecha, el millonario empresario Sebastián Piñera, que encabeza los sondeos.

“Es un candidato moderado, con demostrada experiencia, pero posiblemente con menos carisma del que se necesita y también con la condición de ex presidente. Frei fue electo presidente en 1994, hace 15 años. El país ha cambiado mucho en este tiempo”, consideró Navia.

Por eso, el panorama dentro de la Concertación se torna sombrío: Insulza esperando gestos antes que lanzarse como candidato, dos postulantes que se bajaron, Frei sin repuntar en las encuestas y una desunión partidaria que hasta ahora no ha permitido elaborar propuestas para un eventual quinto gobierno consecutivo.

Mientras tanto Piñera consolida su figura, incluso con dos visitas en los últimos meses a Colombia y Perú, donde fue recibido por los presidentes Alvaro Uribe y Alan García, respectivamente.

“Este no es un buen momento para la Concertación. La sensación al interior de la coalición es que cada quien trabaja para salvarse a sí mismo porque todos anticipan que el barco se va a hundir”, afirma Navia.

El mismo Lagos planteó la necesidad de una renovación de ideas, en un momento en que la Concertación luce agotada tras casi dos décadas en el poder y afectada por casos de corrupción y fallidas obras públicas, lo que se reflejó en las pasadas elecciones municipales de octubre, cuando la derecha se impuso.

Agence France-Presse

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