El gabinete ministerial de Hugo Chávez dobló su cantidad de miembros desde que comenzó a funcionar en 1999. Si bien al asumir la presidencia, Chávez redujo a 14 la cantidad de ministros (había heredado 21 de su predecesor, Rafael Caldera), hoy en día cuenta con 27 carteras más la vicepresidencia ejecutiva. Los tres nuevos nombramientos obedecen más a causas políticas que a una conveniencia para mejorar el funcionamiento del estado.

Con la suma de tres nuevos despachos, la suma de 25 despachos pasó a ser de 28. Los nuevos ministerios de Telecomunicaciones, Pueblos Indígenas y Deportes, fueron creados para afrontar el nuevo mandato del bolivariano.

A cargo de Telecomunicaciones, un ministerio que será escencial para controlar a los medios opositores (una tarea que Hugo Chávez siempre tuvo muy en cuenta), será ocupado por Jesse Chacón Escamillo, ex ministro del Interior y Justicia.

El paso de Chacón Escamillo por la presidencia de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) marcó la pauta para su designación ante este nuevo ministerio. Es teniente e ingeniero de sistemas y, al igual que otros de sus compañeros de gabinete, también acompañó a Chávez en su intentona golpista de 1992.

El ministerio de Pueblos Indígenas será manejado por una maestra: Nicia Marina Maldonado, quien fue coordinadora general de Conive (Consejo Nacional Indio de Venezuela). Antes de su designación ocupó una plaza como diputada de la Asamblea Nacional.

El ministerio de Deportes estará a cargo del ex viceministro de Deportes (dependiente de la cartera de Cultura y deportes), Eduardo Álvarez. El funcionario se desempeñó como presidente del Instituto Nacional de Deportes (IND) y es militante de Patria para Todos.

Así, Chávez nombra a un amigo y compañero de armas en un ministerio estratégico como es el de las Telecomunicaciones, una activista aborigen en un ministerio creado simplemente para acallar las protestas de ese sector social y un militante de un partido aliado como parte de un pacto político.

Las coincidencias con Kirchner pueden encontrarse rapidamente con casos que resultaron muy mediáticos.

Por un lado, el nombramiento de piqueteros activistas en cargos del gobierno para acallar las protestas es una práctica que Néstor Kirchner llevó adelante con el ex funcionario Luis D’Elía a cargo de la Subsecretaría de Tierras, una función creada con el fin exclusivo de meter al piquetero en el gobierno.

Otro caso de piqueteros incluídos en el gobierno es el de Edgardo De Petri, ex piquetero de Barrios de Pie que terminó siendo diputado, incluído en la lista sábana del kirchnerismo bonaerense en la última elección.

Por otro lado, el reconocido caso de Eduardo Lorenzo Borocotó marca otro tipo de manejos que el gobierno usa para alquilar lealtades. El famoso doctor, legislador electo por el macrismo, decidió pasarse a las filas del kirchnerismo a cambio de la presidencia en la Comisión de Salud en Diputados. Así, la primera votación del mediático doctor, fue contra el juicio político a Aníbal Ibarra, cuando originariamente iba a ser a favor.

En el caso de nombramiento de amigos en cargos públicos ni falta hace realizar una enumeración, dado que el presidente es experto en eso y está rodeado de ellos, como casi todos los políticos actuales, con las prebendas están a la orden del día.

Urgente 24 – Argentina

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