Una polémica escultura con forma de lanzador de misiles y que apunta hacia el país de norte, sería erguida en algún lugar de Caracas. Falta el visto bueno de Hugo Chávez y por ahora es sólo un proyecto.
Con forma un lanzador de misiles o punta de flecha y que apuntará a los EEUU es la respuesta del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer a la petición del presidente venezolano Hugo Chávez de diseñar un monumento al Libertador Simón Bolívar, informó el diario brasileño O Globo.
El propio arquitecto de 99 años presentó la maqueta en cartón del proyecto al diario carioca, con un pequeño comentario acerca de la obra que, si es aceptada por Chávez, será erguida en Caracas.
Según el diario, estará al lado de un museo en honor al héroe independentista idolatrado por Chávez y por el resto de los militares venezolanos.

Definido por el arquitecto como un conjunto de “formas y dimensiones puras y simples”, la maqueta fotografiada por el diario consiste en una espiral roja que atraviesa un pequeño lago y termina en el interior de una especie de pirámide inclinada, que más bien recuerda la punta de una flecha o de una nave espacial.
“Sabía que un monumento a Bolívar tenía que tener plásticamente la grandeza de esa figura de revolucionario tan querida en Venezuela y en los demás países de América latina”, dijo Niemeyer en un comentario con su firma para O Globo.
“Y la idea que se me ocurría de un extenso triángulo apuntando para el exterior me entusiasmaba. Y lo diseñé con 100 metros de altura y 170 metros de extensión”, agregó el arquitecto.
“Para algunos, era una forma un poco agresiva, para mí justificaba el momento político que vivimos en América latina, con Venezuela liderando ese movimiento de resistencia a las agresiones de (George) Bush”, agregó.
“El monumento proyectado para Simón Bolívar refleja cómo eran indispensables la audacia y el coraje de ese gran líder de América Latina”, afirmó el artista.
Según Niemeyer, el monumento salió de un comentario hecho por Chávez cuando éste visitó al arquitecto en su casa, el pasado 19 de enero, en Río de Janeiro, después que el presidente venezolano participara en la Cumbre de presidentes de Mercosur.
“Está apuntando para Estados Unidos”, comentó al diario, aunque aseguró que la pieza no representa un lanzador de misiles, y es una metáfora de la posición de confrontación asumida por Chávez con relación a Estados Unidos y al gobierno de Bush.
