
El gesto ensombrecía el rostro de Pilar Nores mientras escuchaba a su esposo confirmar ante cámaras la existencia de un sexto hijo, concebido por fuera del matrimonio durante una separación entre ambos. Esa expresión quedó retenida en las pupilas de los periodistas que acudieron a Palacio de Gobierno. La Primera Dama guardó silencio durante los breves minutos de la declaración y luego se retiró con el Presidente del salón Túpac Amaru.
La extraordinaria muestra de dignidad por parte de Nores no disimuló el difícil trago que la pareja presidencial debió afrontar antes de cumplirse los primeros cien días del gobierno.

En esencia, fue ella quien marcó con su actitud la diferencia entre un escándalo y un episodio que resulta histórico. La rápida resolución resultó inédita para este tipo de situaciones paradojales. Su frecuencia es casi suficiente para reemplazar a la cornucopia de la abundancia en el escudo nacional. Pero los pocos ejemplos hechos públicos persisten en preservar como tabú un fenómeno extendido. Y si un presidente es protagonista, el vidrio se magnifica mucho más.
Cargando el Anda
El periodista César Hildebrandt había denunciado el viernes 20 en su columna del diario La Primera que la buena pro de la licitación de vacunas contra la rubéola fue entregada a una empresa de Hugo Díaz Lozano, amigo de García y pediatra del niño Federico Dantón García Cheesman.
Representantes de la Organización Panamericana de la Salud defendieron la transparencia de la licitación que, aclararon, fue gestionada durante el gobierno de Alejandro Toledo. Negaron también la participación de Díaz.
Pero la verdadera bola que Hildebrandt quería echar a correr rodaba con la inclusión del nombre del niño, de año y diez meses, y el de su madre, Roxanne Cheesman. Si el caso no estaba judicializado se complicaba justificarlo periodísticamente. La otra posibilidad era vincularlo con la mala utilización de los recursos del erario, como de hecho ocurrió.
El mandoble de argumentos puede hacer olvidar que este es, como repiten las telenovelas, un drama de la vida real.
García contuvo el asunto todo lo que pudo en su esfera familiar. Cuando, hace poco más de un mes, el rumor ya era moneda corriente en las redacciones el Presidente llegó a levantar el teléfono y llamar a periodistas para descartarlo. Los pocos ministros personalmente cercanos a él también escucharon la misma negación de los hechos. No hubo ningún preaviso al gabinete sobre las palabras que pronunció el lunes. La vehemencia previa del Presidente para esquivar el tema sugiere que la procesión iba por dentro.
Dadas esas circunstancias, era improbable que la Primera Dama supiera con antelación de la existencia del pequeño Federico Dantón.
De Espaldas a la Realidad
Y es un drama tan real que, en palabras de la congresista Rosario Sasieta, “negarlo es negar a la sociedad peruana”. Sasieta, más conocida como Doctora Ley, recuerda que tres millones de peruanos son hijos no reconocidos y el 85% de la carga en fiscalías provinciales se concentra en casos relacionados con pensiones alimenticias.
Hay que imaginar el número de quienes, siendo reconocidos, han sido concebidos por fuera del matrimonio. Y el estigma que aún así marca su existencia. Para Sasieta, “darle a esta situación una connotación valorativa es estar de espaldas a la realidad. Los chicos nacen dentro o fuera del matrimonio y eso no le da necesariamente ninguna connotación. Hay matrimonios que lo son entre comillas y no hay afecto. Los chicos necesitan de una protección jurídica y en este caso el niño está reconocido. Lo demás dependerá del afecto del padre, que no está condicionado a que el hijo sea o no del matrimonio. Hay matrimonios que quedan suspendidos en el tiempo sin ningún efecto afectivo. Y a la hora de la hora estas cosas pasan”.
¿Una relación se puede en verdad reconstruir luego de episodios así? “Sí se puede”, considera Sasieta, “y eso va de paje a rey. La verdadera reconciliación es el perdón. Hay mujeres y hombres que no entienden un paréntesis en la vida afectiva. Pero hay mujeres adecuadas a los tiempos y sinceradas con la realidad. Si deciden seguir adelante, significa que olvido todo, acepto todo y que venga el niño”.
¿Y un caso inverso? “La misma capacidad de reconciliación la tienen el esposo y la esposa. No sé qué hubiera pasado con el Presidente pero creo que actuaría con la misma naturalidad. Cuando perdonas, perdonas”.

Vive la France
Un referente paradigmático de estos días ha sido el de Francois Mitterrand. El Presidente francés ocultó durante veinte años la existencia de una hija, Mazarine, alumbrada de una larga y, si cabe el término, “estable” relación paralela con Anne Pingeot. En noviembre de 1994 la revista Paris Match publicó fotos en las que se veía a Mitterrand saliendo de un restaurante con su hija del brazo.
El ejemplo ha sido recurrentemente mal citado a raíz de lo ocurrido la última semana. Paris Match no fue considerada entonces como adalid de la libertad de expresión. Los principales medios franceses vertieron críticas demoledoras sobre la publicación, a la que acusaron de invadir sin justificación la esfera privada del mandatario francés. La cosa quedó ahí y en el entierro de Mitterrand, dos años después, Mazarine ocupó un lugar privilegiado. Una escena con reminiscencias se vivió en el reciente entierro de Valentín Paniagua.
Paris Match ha recaído en esos problemas. El ministro del Interior Nicolás Sarkozy, quien tiene más posibilidades de ser la próxima carta del oficialismo para la Presidencia, vive en vaivenes con su esposa Cecilia. El editor de dicha revista se vio obligado a renunciar luego de publicar una carátula de la señora Sarkozy acompañada por su supuesto amante en Nueva York.
En Francia la costumbre de las relaciones simultáneas parece tan extendida como la de roer croissants. “En problemas de a dos un tercero incomoda”, resume Sasieta. “Mayoritariamente el ser humano tiene un instinto de posesión. Normalmente no se hace, pero quien pueda aceptar relaciones paralelas, que lo haga”.
Una encuesta franchute publicada en enero último asignaba como características deseables del próximo presidente frisar en los cincuenta años, ser honesto, políglota y con capacidad de escuchar. Sólo el 17% respondió que no votaría por candidatos con relaciones extramaritales conocidas. Tampoco parecen darle mucha importancia a que Ségolène Royal, la nueva estrella socialista y segura contendora, no esté casada con el padre de sus cuatro hijos.
Es imposible saber el efecto que hubiera tenido la revelación del episodio que afecta a García antes, por ejemplo, de la primera vuelta en las elecciones presidenciales. AGP le ganó la entrada a Lourdes Flores por 62,578 votos.
Líos Privados
La sociedad estadounidense se ha visto sometida a una tradición mucho más hipócrita de escándalos sexuales. El pináculo llegó con el caso Bill Clinton- Mónica Lewinsky. El ex Presidente fue sometido a un insólito impeachment debido a mentir durante siete meses sobre su romance con la becaria. Los republicanos no se lo pudieron tumbar y, lejos de llevarse fácil las siguientes elecciones presidenciales, debieron enfrentar acusaciones de fraude y un exhaustivo recuento de votos que culminó con 537 votos de diferencia en Florida, el Estado que le dio la victoria a George W. Bush por sobre el delfín de Clinton, Al Gore.
Hillary Clinton, que como Pilar cumplió con un papel ejemplar al lado de su marido durante el trance del impeachment, vio sus bonos disparados y ahora es congresista por Nueva York y bolo presidencial.
Hoy los republicanos se ven empantanados en un escándalo de verdad. Al parlamentario Mark Foley lo acusan por intentar seducir a chiquillos, menores de edad, que trabajan como practicantes de los congresistas.
Albert R. Hunt comenta en una reciente columna de Bloomberg que los estadounidenses “también nos estamos acercando a los europeos en el asunto extramarital. Ahora sabemos que los presidentes americanos tuvieron romances en la Casa Blanca –Warren Harding, Franklin D. Roosevelt y John F. Kennedy, quizás otros… La infidelidad no es celebrada en EE.UU., pero tampoco descalifica para acceder a puestos por elección. En 1992, pocos pensaron que Clinton era un niño del coro, incluso seis años después, era el descuido más que la inmoralidad lo que molestó a la gente. Y el público pensó que era tonto vacar a un presidente por su libido. Los votantes pueden llevarles ventaja a la prensa y a los políticos, ya que hoy más americanos aprecian la diferencia entre el personaje público y el privado”.
Esos personajes privados son los únicos a los que incumbe el resto de la historia. Y allí quizás los franceses tengan una lección más para ofrecer. La esposa del presidente Jacques Chirac confesó en sus memorias que los celos la atormentaban. “El día que Napoleón abandonó a Josefina”, le advertía para retenerlo, “él perdió todo”. Al cierre de esta edición seguían siendo marido y mujer
La Señora Cheesman
Es difícil encontrar imágenes actuales e inéditas, como esta, de Roxanne Cheesman. Marzo de 1984.
Lo políticamente escueto del mensaje presidencial, el pudor inicial de la prensa para tocar el tema y el desinformado extravío de algunos blogs en competencia por decir primero lo que sea, se han combinado involuntariamente para esbozar un retrato de Roxanne Cheesman Rajkovic –la madre de Federico Dantón– más cercano a la fantasía que a la realidad.
Tildándola superficialmente de socialité en virtud del diminutivo con el que se le conoce –Cuki– se ha desvirtuado una personalidad y competencia mucho más interesante de lo que se supone. Eso lo sabe bien el blog aparentemente más enterado acerca de los pormenores de su historia
Algunos programas de televisión han querido dar por cerrado el tema (antes que por elegancia es para no tener que darle crédito a César Hildebrandt), pero inclusive sus propios reporteros han recurrido a blogs para seguir discutiendo el tema “cerrado”. En uno de ellos, paradójicamente, la imagen de la señora Cheesman a punto de comprar Pampers es el mejor pretexto para defender la evasión del tema. Curiosa postura viniendo de un programa acostumbrado a trajinar vidas privadas por muchísimo menos.
Elizabeth Roxanne Cheesman nació en una familia sólida y estructurada, de madre empresaria y padre médico, donde la brillantez no ha sido ajena. Ella misma es economista con estudios en la Universidad Católica del Perú, la Universidad Católica de Tilburg en Holanda y la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica.
Roxanne trabajó en CARETAS un año durante la década de los 80’s, especializándose en el área económica, aunque sin por ello sustraerse a los pequeños roces con la fama farandulera que el periodismo a veces permite. Ganándose el reconocimiento antes por su talento que por su evidente fotogenia, Cheesman incluso salió alguna vez en la carátula de CARETAS, pero tras una máscara. Su perfil siempre fue así, privado y discreto.
Luego trabajó en el Instituto de Comercio Exterior, presidió la Comisión de Zonas Francas, fue investigadora en el Instituto de la deuda externa y consultora del PNUD. Fue en el libro de Heraclio Bonilla, “Las Crisis Económicas en la Historia del Perú”, (Friedrich Ebert, 1986), que publicó el capítulo “Políticas de Reactivación Económica en la Crisis de 1929”. A fines de los ochentas diseñó, organizó y dirigió el sistema de supervisión de importaciones. También ha escrito ensayos sobre la deuda externa y diversos artículos sobre zonas francas en la revista Sí cuando la dirigía Ricardo Uceda.
Fue como funcionaria pública que conoció a Alan García en 1989. Años después, en circunstancias que este se encontraba separado de su esposa, iniciaron una relación seria y adulta fruto de la cual nació Federico Dantón en febrero de 2005. El propio Presidente detalló en su mensaje fecha y duración de este episodio.
El niño nació en los Estados Unidos, donde también nació la señora Cheesman. Fue debidamente reconocido en la ciudad de Miami por el padre y no existe reclamo judicial respecto a este tema. García ha sido un padre cariñoso y presente en la vida de Federico. Y así como el Presidente cuenta con el apoyo y comprensión de su esposa, la señora Cheesman cuenta con lo propio de parte de su propia familia, en la que Federico ha sido bienvenido como una fuente de felicidad, que es lo que los niños siempre son.
Actualmente ella tiene su empresa de comunicación estratégica especializada en minería, y capacidades profesionales de sobra para una realización personal. Como una persona privada que no cumple función pública, ella y su hijo tienen intacto su derecho a la intimidad.
El nombre del niño es en homenaje a dos personajes históricos, de la política y de la literatura: Georges-Jacques Danton y Federico García Lorca. La Revolución Francesa y el Romancero Gitano, nada menos. Aunque por ahora el pequeño está más inclinado en profundizar en torno al pensamiento Barney y a la ideología de Lazy Town, sus dibujos animados favoritos.
La inocencia no se toca.
Enrique Chávez – Caretas, Perú
