Foto: REUTERS/Esam Al-Fetori

Estambul, 15 jul (EFE).- La Otan continuará sus operaciones militares en Libia también durante el mes sagrado musulmán de Ramadán, que tendrá lugar en agosto, a pesar de que algunos países habían pedido una tregua.

“Hemos decidido continuar con la presión militar durante agosto puesto que, de acuerdo con diversos países árabes, no hay contradicción entre las reglas religiosas durante el mes de Ramadán y nuestra intervención militar”, afirmó el ministro de Exteriores francés, Alain Juppé en Estambul, donde se reúne el Grupo de Contacto sobre Libia.

Italia había pedido una tregua y Turquía había solicitado un alto el fuego durante Ramadán para poder incrementar sus esfuerzos humanitarios.

Según Juppé, la decisión de seguir adelante con los ataques no ha supuesto fisuras entre las 42 delegaciones reunidas en Estambul, entre representantes nacionales y organismos internacionales como la ONU, la Otan, la Unión Africana y la Liga Árabe.

El jefe de la diplomacia francesa afirmó que la estrategia es “mantener la presión militar” y, al mismo tiempo, continuar los “contactos políticos”, que deberían desembocar en un proceso de reconciliación nacional tras el abandono del poder de Gadafi.

Sólo entonces se aprobará un alto el fuego que sería supervisado por las Naciones Unidas y vigilado por la Unión Africana.

Juppé subrayó también la importancia de que la reunión en Estambul haya reconocido al Consejo Nacional de Transición (CNT) de los rebeldes libios como “la única autoridad gubernamental” del país norteafricano.

Esto permitirá aumentar la financiación a los rebeldes y, de hecho, Francia ha prometido 250 millones de euros más de ayuda, que se suman a los 400 millones que aportará Italia y a los que anuncien los demás contribuyentes del grupo de contact

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