Luis Correa Fernández, zar antidrogas de Venezuela, fue removido de su cargo el martes, a menos de un mes de que un narcotraficante lo señalara como uno de sus colaboradores dentro del gobierno de ese país en un reciente reportaje de El Nuevo Herald.

Fue además removido el general de la Guardia Nacional (GN) comandante de la Fuerza Armada Policial del estado Lara, Jesús Armando Rodríguez Figuera, a quien el mismo narcotraficante, Farid Feris Domínguez, identificó como otro de sus auxiliadores.

Rodríguez fue jefe de la división de investigaciones especiales del comando nacional antidrogas de la Guardia Nacional.

Ambos cambios fueron anunciados por la Gaceta Oficial esta semana sin indicar el motivo de los mismos, pero reportes de prensa de Venezuela señalan que la salida está relacionada con las denuncias de Domínguez publicadas en una entrevista exclusiva en El Nuevo Herald el pasado 14 de enero.

Domínguez fue deportado de Venezuela a Colombia en septiembre del año pasado luego de que el propio presidente Hugo Chávez hizo el anuncio de su arresto identificándolo como un importante narcotraficante de los carteles colombianos.

Correa, un ex agente de inteligencia que ocupó la presidencia de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) durante 20 meses, se vio involucrado en una controversia a raíz de la captura en abril del año pasado de un avión en México con cinco toneladas de cocaína a bordo.

Mientras que autoridades de México, Colombia y Estados Unidos aseguran que el avión fue cargado con cocaína en Maiquetía, el aeropuerto principal de Venezuela, Correa sostuvo que los traficantes cargaron el avión con cocaína en Colombia.

Domínguez, médico de profesión de 42 años, solicitado en extradición en Estados Unidos por cargos de narcotráfico, había declarado en octubre ante funcionarios del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS de Colombia, que Correa era uno de varios altos funcionarios que facilitaban las operaciones a narcotraficantes colombianos que operan en Venezuela.

Un reporte de esa declaración extrajudicial, cuya existencia fue confirmada por el director del DAS, Andrés Peñate, fue enviado por el DAS al gobierno de Venezuela como parte de la colaboración entre ambos países, explicó Peñate.

Según relató Domínguez a El Nuevo Herald, gracias a la ayuda de funcionarios venezolanos, los narcotraficantes tienen todas las facilidades y protección para coordinar sus negocios de trasiego de drogas y mantener su identidad en secreto en ese país.

Durante el tiempo en que se refugió en Venezuela, huyendo de las autoridades de Colombia, Domínguez logró obtener una cédula falsa a nombre de un venezolano fallecido, una chapa de la Guardia Nacional, un pasaporte regular y otro diplomático como asesor del ministro de Finanzas.

En algunas de esas gestiones, agregó, contó con la colaboración de Hugo Cabezas, entonces director de la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (ONIDEX) y hoy ministro del poder popular para el despacho de la Presidencia.

Domínguez sostuvo que departía socialmente con el general Rodríguez y que en una oportunidad invitó al oficial y a su familia a la isla de Margarita.

Algunos de los funcionarios que colaboraban con Domínguez y lo conocían por su nombre falso, quedaron sorprendidos al enterarse de su arresto, bajo su verdadero nombre, solicitado por el gobierno de Colombia.

GERARDO REYES - El Nuevo Herald - El reportero de The Miami Herald, Steve Dudley, contribuyó a esta información.

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