Foto: REUTER/Bob Strong

TRÍPOLI, 18 agosto 2011 (AFP) - El primer ministro libio, Baghdadi Mahmudi, volvió a proponer este jueves un “alto el fuego” y un diálogo, descartando nuevamente la posibilidad de que Muamar Gadafi abandone el poder, en momentos en que los rebeldes se acercan a la capital.

“Llegó el momento de lograr un alto el fuego”, declaró el primer ministro en rueda de prensa.

“Teniendo en cuenta ciertos datos más lo que reclaman nuestro pueblo y el gobierno, cabe decir que la solución ha de ser política y pacífica”, dijo.

Refiriéndose a la posibilidad de que Gadafi abandone el poder, aseguró que “no habrá ninguna conversación sobre ese tema”.

“Estamos dispuestos a empezar a dialogar inmediatamente para terminar con esta crisis. Desde hace unos días, hemos tenido contactos para llegar a una solución política en breve”, aseguró.

Interrogado sobre posibles contactos del régimen con la rebelión, Mahmudi se limitó a declarar: “Si ustedes son partidarios de una solución pacífica, van a recibir buenas noticias en los próximos días”.

Los rebeldes de Bengasi han desmentido en estos últimos días informaciones sobre eventuales negociaciones en Túnez con representantes del régimen libio.

El líder de los rebeldes libios teme una matanza en Trípoli

El líder de los rebeldes libios afirmó que el cerco a Trípoli se estrecha y que teme una masacre en la capital, dada la negativa de Muamar Gadafi a abandonar el poder, en una entrevista publicada el jueves por el diario Asharq al Awsat.

“El cerco a Trípoli se estrecha, desde las montañas del Oeste, en Sorman, Zauiah y el flanco este de Trípoli”, afirmó Mustafa Abdelajlil, presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano político de la rebelión basado en Bengasi (este).

Abdeljalil dijo al diario que le contactó por teléfono temer que una batalla por la toma de Trípoli acabe en “verdadera carnicería en vista del comportamiento de (Muamar) Gadafi”.

Los rebeldes multiplican actualmente los ataques en frentes en Libia para tratar de cortar las líneas de suministro a la capital y así aumentar la presión sobre el régimen.

Abdeljalil dijo esperar poder celebrar el fin del ramadán, a finales de mes, en Trípoli.

“No aceptamos negociar hasta que se hayan ido Gadafi y sus hijos”, explicó, negando así de nuevo la existencia de negociaciones directas o indirectas con el régimen.

“Gadafi no abandonará fácilmente el poder, lo hará en medio del desastre, un desastre del que él y su familia serán las primeras víctimas”, predijo.

actualidad » en esta sección

buscador