Foto: Noticias24/ Archivo

“El Presidente que necesitamos”, así titula su columna de este martes, publicada en El Nacional, Vladimir Villegas y se refiere al panorama político del país de cara a las elecciones presidenciales de 2012.

Del mismo modo, expone una serie de características, que a su jucio, debería tener el candidato que resulte electo. “Necesitamos un Presidente que respete y promueva la independencia y autonomía de los otros poderes públicos, y en consecuencia se abstenga de intervenir en sus decisiones, que no se refugie en el clientelismo ni el populismo para mantener amarrado el favor popular. Que no trafique con las necesidades de los más pobres y que gobierne sin revanchismo, sin pases de factura, con humildad y sentido autocrítico”.

A continuación la columna completa de Vladimir Villega:

Los electores decidirán el año próximo, en fecha que todavía no se conoce, si Hugo Chávez es reelecto o no para un nuevo período, o si se abre espacio a un nuevo momento político con otros liderazgos, otras políticas, otras líneas económicas y otras formas de proceder en la conducción de los asuntos del Estado.

Encuestan van y encuestas vienen, y cada una de ellas tienen datos que se refieren a una fotografía de un momento, sin que por ello podamos, a estas alturas del juego, sacar conclusiones determinantes con respecto a lo que va a pasar el día de las elecciones presidenciales.

En vista del tiempo que aún falta para que se concrete esa elección, no es descabellado ponernos a pensar, con la cabeza fría, qué clase de jefe de Estado necesita nuestro país.

Pasemos entonces a dar algunos perfiles que a nuestro juicio deberían caracterizar al nuevo mandatario.

Que respete la Constitución al pie de la letra, que no le ande buscando caídas para interpretarla a su manera, y se comprometa a cumplirla sobre todo en aquellos aspectos de orden social que han venido quedando relegados en materia de descentralización.

Que respete y promueva la independencia y autonomía de los otros poderes públicos, y en consecuencia se abstenga de intervenir en sus decisiones.

Que haga del diálogo la regla permanente de su mandato, y sea capaz de escuchar a los sectores críticos de su gestión, sin estigmatizarlos, aislarlos, reprimirlos o segregarlos.

Que no responda a intereses de grupos económicos ni privilegie sus compromisos partidistas, grupales o familiares por encima de los intereses de la nación.

Que se rodee del mejor talento y lo busque no sólo en su círculo político más cercano sino en el inmenso horizonte de posibilidades existente en nuestro país. Que sea capaz de gobernar incluso con gente que no responda a su ideología y no haga votos de incondicionalidad.

Que tenga como prioridades de su gestión la lucha por derrotar la pobreza, la inseguridad y la inflación. Que no se refugie en el clientelismo ni el populismo para mantener amarrado el favor popular. Que no trafique con las necesidades de los más pobres.

Que actúe con firmeza y sin dobles raseros frente a la corrupción, y que administre con la mayor transparencia posible los dineros públicos.

Que se comprometa y actúe para transformar el modelo rentista en un modelo productivo. Que no se entregue al sector privado pero que tampoco lo destruya, y sea capaz de incorporarlo a la reactivación económica del país.

Que respete el derecho a la protesta, los derechos sindicales y la autonomía universitaria. Que establezca relaciones de respeto y cooperación con instituciones religiosas.

Que promueva el liderazgo colectivo y destierre del ejercicio de la primera magistratura cualquier vestigio de mesianismo, culto a la personalidad o caudillismo.

Que se comprometa a preservar la soberanía nacional frente a cualquier nación o potencia extranjera. Que trabaje por la integración latinoamericana y promueva el fortalecimiento de las instancias creadas en el ámbito regional.

Que gobierne sin revanchismo, sin pases de factura, con humildad y sentido autocrítico.

Que trabaje en equipo con alcaldes y gobernadores de todo el país, sean o no militantes de su partido o de movimientos aliados.

Que respete a la Fuerza Armada Nacional y cuide de no inmiscuirla en el debate político partidista.

Que garantice el acceso de las más diversas corrientes del pensamiento político a los medios de comunicación del Estado.

“El Presidente que necesitamos”
Por: Vladimir Villegas
Diario El Nacional

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