Foto: Prensa Presidencial / Minci. Archivo

En su columna de este martes, Pedro Carreño habla sobre el sistema capitalista, el cual asegura que ha fracasado, pero se niega a desaparecer. “En ese inútil afán, asumen criminales actuaciones para su supervivencia, sin importarles la paz mundial”.

“La materialización de estos planes brutales viene diseñada de manera tal de arreciar en la conspiración interna contra la estabilidad política de nuestros pueblos, buscando generar condiciones subjetivas para que seamos declarados Estados forajidos o provocar estallidos sociales“, destacó Carreño.

Esta es la columna de Pedro Carreño:

El sistema capitalista depredador, pese a la terrible crisis económica que atraviesan los países del primer mundo como manifestación palpable de su fracaso, lanza sus últimos estertores para negarse a desaparecer. En ese inútil afán, asumen criminales actuaciones para su supervivencia, sin importarles la paz mundial.

Es elemental resaltar que el proceso de emancipación de los pueblos subyugados, quienes batallan por su dignidad, autodeterminación y soberanía para labrarse derroteros de prosperidad y desarrollo y dar a sus habitantes condiciones para la satisfacción de las necesidades humanas, nos ha permitido dejar de un lado el inhumano papel de simples proveedores de materia prima.

Esta acción liberadora ha impactado en los grandes emporios agroindustriales del primer mundo, donde además de producir bienes y servicios para abastecer el mercado mundial, abatían los indicadores macro sociales como el hambre, la pobreza y el desempleo, mientras ignoraban que en esta parte del planeta también existimos seres humanos con derecho a vivir.

Por estas razones es que los países desarrollados han diseñado estrategias de guerra de cuarta generación, destinadas a satanizar y estigmatizar a pueblos y gobiernos en cuyo suelo existan riquezas minerales y naturales, para someterlos al escarnio público a través de acusaciones como lo son: antidemocráticos o con democracias inestables, poco colaboradores o cómplices en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico y violadores de derechos humanos. Para acometer tan deleznable tarea, emplean a sus organismos internacionales tutelados, quienes en sendos informes, de manera sistemática y recurrente, nos lanzan sus acusaciones ante el mundo, contando con el respaldo cómplice de cipayos y apátridas, que bajo promesa de apoderarse del poder político se prestan para tan ruines y obscuros fines.

Es así como el FMI y el BM hace públicas sus declaraciones pidiéndole a Estados Unidos y a los países de la zona euro que ellos hagan lo que sea necesario para resolver la crisis que les afecta y velen por su estabilidad financiera. Cabe señalar que Estados Unidos, el FMI y el BM, en la última reunión anual del fondo, ejercieron presión sobre Europa y pidieron a las autoridades de la UE que activen los planes necesarios para evitar el colapso de la eurozona.

Obviamente, la materialización de estos planes brutales viene diseñada de manera tal de arreciar en la conspiración interna contra la estabilidad política de nuestros pueblos, buscando generar condiciones subjetivas para que seamos declarados Estados forajidos o provocar estallidos sociales, fabricando así la excusa que les permita la intervención de cualquier modo, que incluye acciones bélicas, y sobre la muerte y destrucción de nuestra patria, ponerle la mano a nuestras riquezas.

Zarpasos del capitalismo depredador
Por Pedro Carreño

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