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Marciano, en su “Piedra de Tranca” de este viernes, publicada en el Diario VEA, aborda el tema de la inhabilitación de Leopoldo López y expone diversas razones que a su juicio, hacen del exalcalde de Chacao “un guarimbero enloquecido”.

Del mismo modo, critica el comportamiento de la oposición y asevera que “la manera como se vienen comportando confirma la desesperación que traen entre pecho y espalda. Las encuestas y no Chávez, los tienen locos”.

A continuación la columna completa de Marciano:

1º) LEOPOLDO LÓPEZ, “LOPECITO”, se soltó otra vez el moño. Venía bien, comportándose con cierta seriedad. Incluso era el único de los guarimberos de los años 2002-03 que aceptaba haber incurrido en errores. Que decía que no volvería a transitar los atajos de la aventura.

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PERO EL ARREPENTIMIENTO le duró poco. Y la razón es muy sencilla, está en su textura fascista. Porque el fascismo no es un fenómeno epidérmico sino de fondo. El fascista está consustanciado con la acción contra cualquier proceso de cambio, contra todo cuanto amenace el estatus. Y lo que hay en su interior se revuelve cuando alguien, personalidad o movimiento político, trata de modificar la situación social de un país. “Lopecito” es el mejor exponente de ese pensamiento que, a duras penas, logra enmascarar, pero que en situaciones complejas salta otra vez como un resorte.

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OCURRE CON SU REACCIÓN ante el fallo de la inefable Corte Interamericana de Derechos Humanos. Lo asumió con arrogancia y de inmediato disparó primero, al mejor estilo betancourista, y ni siquiera se tomó un tiempo para averiguar qué iba a hacer el Estado venezolano. Su intención fue hacer del tema un motivo para reflotar políticamente y para ello contó con el apoyo del museo de cera dela MUD, cuyos integrantes en el fondo bailan en una pata ante la sola la posibilidad de que se mantenga la inhabilitación. Una declaración suya lo retrata de cuerpo entero: “Chávez me tiene miedo”.

¿Con qué nalgas se sienta la cucaracha?, le respondería cualquiera en la calle. Y, luego, otra declaración del mismo corte: “Invito a Chávez a jugar limpio”. Es decir, que el golpista del 11-A, el que atropelló a Rodríguez Chacín y persiguió a los chavistas para agredirlos durante esos días, el guarimbero enloquecido que se desplazaba por el este de la ciudad quemando cauchos, trancando el tráfico y amedrentando a la gente, el que nunca ha respetadola Constitución, el que aceptó y protegió a los militares traidores de plaza Altamira, el que fue inhabilitado doblemente por actos de corrupción, tiene los riñones de pedirle al presidente Chávez que juegue limpio. ¡No me joda!

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2º) LA MANERA COMO SE VIENE comportando la oposición confirma la desesperación que tiene entre pecho y espalda. Las encuestas, y no Chávez, la tienen loca. Por eso anda buscando motivos para atacar al Presidente, a sus ministros, a los dirigentes del PSUV. La desesperación la lleva a hacer causa común con todo cuanto trama y pone en marcha el Gobierno de los Estados Unidos: La basura del narcotráfico, la manipulación del tema de la corrupción, la fiesta que han montado sus medios de comunicación con la inseguridad, y, lo más reciente, la publicación por el vocero de la infamia, El Nacional, de un artículo tarifado de un brasilero sobre los gastos personales de Chávez. Algo verdaderamente ridículo, que no soporta el menor análisis, pero que tiene la clara intención de provocar.

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COMO TAMBIÉN ESTÁ PROVOCANDO la oposición con los llamados al golpe. Un sector, no toda; pero lo grave es que quien no está comprometido con la conjura en marcha, guarda silencio. Que es, si se quiere, la peor manera de acompañar a los golpistas, porque lo hace con el miedo, con la cobardía por delante. ¿Hasta cuándo aceptará el Gobierno constitucional tanta provocación?

“Piedra de Tranca”
“Varios”
Por: Marciano
Diario VEA

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